domingo, 2 de septiembre de 2012

Horror recurrente

Llegar a casa casi a media noche bajo la lluvia de agosto. 
Ya que vivo en una colonia cerrada, paso el portón y voy hacia el laberinto de pasajes para llegar a casa. 
No he avanzado nada, cuando veo a mi mamá. Me saluda como siempre y me dice que salió a encontrarme por la lluvia.
Me pregunta por mi día. Me pregunta por mi hermana. Dice que me estaba esperando, que estaba preocupada.
Llego al pasaje que da la entrada a mi casa. Mi mamá saliendo de la casa. Me asusto y volteo hacia atrás. Mi "mamá" ya no está. Escucho una risa suave detrás de mí.
Camino hacia mi casa. Entro con mi mamá y duermo temprano. Lo necesito. 

Horror necesario

Ir en el transporte camino a casa y darte cuenta que ahí está la inmensa nube. Y querés que sea cierto. Sabés que hay muchas razones para que no deba suceder, pero en el fondo querés que pase.
Lo querés porque estás cansado de todo.

                                                 (Algo así.)

Te bajás y caminás a casa dándote cuenta que solo pasás por otro episodio de pareidolia.
Te dejás de imaginar el mundo ardiendo en sus últimos minutos.
Y te horrorizás de continuar aquí. Sin salida. Vacío. Solo. Justo como el mundo.

viernes, 31 de agosto de 2012

This is your life

Resumiendo, según Trustocorp:

Nunca mejor dicho.


He really knows.

                                                                        Más completo.


 

miércoles, 22 de agosto de 2012

Inventar

Uno se sienta ante la página en blanco porque no tiene nada que decir pero quiere hacerlo.
Uno no quiere rendirse ante ese vacío de dormir sin haber dicho nada. Aunque nadie esté para escucharlo.
A veces creo que estoy tomando demasiado en serio este oficio de vivir.  Siento que estos días de ser un adulto y dudar de todo, desconfiar de todos, y cumplir con las rutinas porque son lo que nos han enseñado a usar para darle balance a la vida, simplemente no funciona. Nada de eso funciona.
Como a veces uno piensa demasiado. Lee demasiado y espera que todo esto termine pronto. Lo más pronto posible.
Es una broma cruel e interminable.
Y luego, el silencio.Nada más mortal que el silencio.
Sobrevivir se basa en los recuerdos. Vamos armándolos para el futuro. Porque un día los necesitaremos. Un día vamos a querer, a necesitar llorar. Un día nos reiremos del día en que lloramos. Para eso sirven los recuerdos. Se van anotando en calendarios infinitos, con palabras sencillas para encerrarlas en círculos. Un círculo para cada día de tristeza. 

Cuando me siento así me dan ganas de inventar. Por eso es necesaria la página en blanco. Para llenarla de todas esas cosas que recuerdo aunque no hayan sucedido.
Un poco como lo que explican en Waltz with Bashir:
"Memory is dynamic, it’s alive. If some details are missing, memory fills in the holes with things that never happened."


Y no sé si decirme que una vez fui alguien feliz. Decirme hasta el cansancio que vivo en un lugar en el que siento calor cuando lo necesito, siento mis pies tibios pisando la tierra fresca recién después de la tormenta. Soy mi número favorito y es todo lo que necesito.
Quiero decirme eso. Quiero saber que tengo razón en sentirme así.
Dan ganas de quebrarse de una vez por todas si no se hacen esas cosas.











Dan ganas de inventar.




jueves, 16 de agosto de 2012

Una chica real

Soy de ese tipo de personas que entran en la historia de la película que están viendo.
Rompo la cuarta pared de forma absolutamente voluntaria. Aunque la película ni lo sugiera.

Me gusta cuando en ese método de pasiva introducción como personaje mudo en la película que veo, me quedo hecho añicos al terminar la película. Porque me pasa a veces. Tengo ganas de llorar o de llorar sin llorar. Algo así como cuando estás leyendo un libro y te das cuenta que podés relacionarte con lo que estás leyendo, y es dramático, pero no podés presumir de ser uno con ese libro. No es posible.
Llega un momento en el que ver la película y comprender, aunque sea mal, lo que te quieren decir, no basta.




Lars es en todas formas un buen tipo normal. Lars es tímido, evasivo y socialmente limitado por su incapacidad de tener contacto con la gente. Su vida es hacia adentro.
Lars vive con su familia, trabaja y es normal.
Lars está solo y sabe que está incompleto.



El drama, la melancolía y la tragedia de Lars está en la médula de estos tiempos modernos. Lars debe inventar, alucinar, o como quieran decirlo, una relación con una muñeca sexual. 
Pero no es el método. Es el fin.
El fin es hacer un pequeño canto a la esperanza. 
No puedo aquí venir a sentirme especial y brillante llenándome de palabras complicadas para decir lo que esta película puede o quiere significar. Vengo a escribir lo tristemente real que es esta película.
Vivimos en un tiempo en el que tenemos miedo del contacto social. Vivimos hacia adentro también nosotros.
Muchos sobreviven, o quizás sobrevivimos, gracias a lo mismo que se muestra en la película. La compañía de gente un poco más normal que nos acepta con ese vacío. 
No es complicada. Es tan solo una metáfora sobre como nos aislamos emocionalmente y como tememos relacionarnos con la gente. 
Al final la esperanza de no estar solos para siempre es la moraleja de la historia, y un canto a superar ese dejo de despersonalización de la sociedad actual. 
Véanla. La recomiendo y sobre todo sufran. Con el personaje de Lars, Ryan Gosling da probablemente una de sus mejores actuaciones. 
Uno comienza a preocuparse y a pensar si está aislándose a propósito del mundo. Y si necesita también una chica real como la de la película. 
"Sometimes I get so lonely I forget what day it is and how to spell my name."

sábado, 11 de agosto de 2012

2 Razones por las que The Dark Knight Rises es un éxito (Y una más que debió ser.)

Sé que obviamente a todos les gustó The Dark Knight Rises, y que hay muchísimas razones esgrimidas por el amplísimo número de críticos de cine en los que nos convertimos cada persona que la fue a ver con todas las expectativas que nos había dejado la película anterior, y que nos provocan todo tipo de películas de superhéroes.
No entraré aquí en mucho detalle, pero creo que tengo dos razones simples para creer que Christopher Nolan cumplió con notable éxito su labor de mantenernos pegados al asiento sin parpadear.

1) La película no falla en mostrarnos, personajes con sus propias personalidades y problemas, no como en las versiones más caricaturescas de Tim Burton, o las caricaturescas pero absurdas de Joel Schumacer. No hace falta aquí que cite a Mr Wolf de Pulp Fiction: "Que seas un personaje no significa que tengas personalidad."
Los personajes son bien delineados, personificados y llevados hasta el límite de sus interpretaciones. Los actores son, en cuanto a su primera plana, exigidos a lograr papeles firmes y convincentes. 
La narración, aunque se vuelve demasiado rápida en las primeras escenas, en las que nos muestran toda una gama de nuevos personajes, sin una verdadera presentación, sin los verdaderos  y necesarios "backgrounds" de cada uno, luego se justifica en un torrente de escenas que ejecutan a la perfección el aforismo que acumuló Steven Spielberg para tener éxito en la producción cinematográfica: "Una escena de acción cada diez minutos, para hacer que el espectador no pueda terminar de acomodarse hasta que salga una nueva." 
Y es en serio que todo lo anterior funciona a la perfección. Tanto es así, que el despliegue de efectos no parece exagerado. Parece que todo tiene cabida en un mundo muy tenebrosamente enclavado en el futuro de cualquier ciudad de los Estados Unidos. Macabramente genial.
Y si toda esta muy mal argumentada defensa de las maravillas de la película como tal, no fuera suficiente, no puedo dejar de mencionar la música. Probablemente será multipremiada. Es quizás la mejor banda sonora de una película de superhéroes, desde que tengo memoria.

2) La mercadotecnia es infalible.
Nos vendieron un trailer con escenas que no decían demasiado y cumplían el cometido de presentar personajes sin hacerlo. Nos mostraban escenas que funcionaban para apenas darnos una idea. Nos alimentaron esa idea.
Todo, en serio todo, es muchísimo más épico si se agrega la banda sonora del trailer. 





La campaña de publicidad no fue tampoco de proporciones épicas. Fue simplemente efectiva. La base de fans no necesitaba ampliarse. Simplemente se aprovechó el éxito de la película anterior que, a mi juicio, quedará para la historia como la mejor película de superhéroes de la historia.

Llegamos entonces a la parte en la que menciono la razón que debió hacer de esta película un éxito aún mayor. Obviamente desde un nivel personal.

Desde el trailer, algunas escenas mostraban grupos de personas saqueando mansiones, y en otro trailer se les veía atacando una oficina de corredores de bolsa y se ve que Bane es el líder de estos grupos.
Contextualizando la frase de Catwoman, “Creés que esto va a durar? Viene una tormenta, señor Wayne. Sera mejor que usted y sus amigos se preparen, porque cuando golpeé, se van a preguntar como pudieron creer que podian vivir con tanto y dejar tan poco para el resto de nosotros” podíamos suponer que había un fuerte tema de lucha de clases, y si Bane los lideraba, eso significa que esos “pobres descontentos” son los villanos del film, y que Batman es aquel que se “pone de lado de los ricos” para mantener el status quo.  


No digo que era estrictamente necesario. Digo que en un mundo que está enfrentándose a este tema de la polarización ideológica, habría sido interesante y hasta moralizador, llegar a saber cuál es la solución que un conflicto de esa magnitud se habría llegado a plantear en el contexto de ciudad Gótica.
No es que antes no se haya visto. De hecho, en la película anterior es cuando más cerca se estuvo de llevar el tema de la crueldad y falta de moral de la sociedad, basándonos en toda la idea de anarquía que implantaba el Joker. No podemos dejar de recordar como Batman viaja hasta China a secuestrar a un mafioso. Obviamente, Batman está por encima de la ley.
Ni mencionar como Lucius Fox le dice que es practicamente una violación a las libertades el sistema que tiene Wayne para rastrear conversaciones telefónicas. Le dice que renuncia pero no dice que lo denunciará. Obviamente de nuevo, Batman está por encima de la ley. Batman puede violar las garantías fundamentales bajo la premisa de atacar un "mal mayor."
En fin. 
No digo que la película no sea, como lo es, un tremendo éxito. Una película que probablemente esté justo unos pasos detrás de la anterior. Digo que probablemente, de haberse arriesgado a profundizar en temáticas mucho más escabrosas, como el fondo en la idea de la "Revolución" de Bane, o los ideales de R'as Al Ghul, quizás habría sido épica hasta decir basta.

jueves, 9 de agosto de 2012

Vergüenzas repentinas

Otra vez camino al trabajo en la 101-D.
A mí suele sucederme que en los buses las personas mayores me encuentran agradable para platicar.
Sentado junto a mí, comenzó la conversación mencionando su admiración por el trabajo de los vendedores callejeros. Ante eso me sentí compelido a unirme a esa opinión.
Luego me preguntó mi punto de vista sobre el estado actual del país.
Me desahogo diciéndole con sinceridad que para mí, el país, el mundo, la sociedad moderna es un caso absolutamente perdido.
Me dice que él fue exiliado en la guerra porque era dirigente de ANDES. Vive en California y acá está de visita.
Me dijo que acá las luchas de clases habían arruinado al país. Que la gente de libre pensamiento e inteligente, en la cual me incluyó sin conocerme (porque si me conociera quizás no lo hubiese dicho), estaba obligada a cambiar el país. Dijo que para su generación era demasiado tarde.
Me pidió mi nombre y me dijo que ahora era mi responsabilidad hacer algo.
Me dijo, como Yoda, que los intentos no sirven de nada. Que actue.


Antes de bajarme, le agradecí cortésmente la charla, y él dijo: "Este país necesita que tomen las armas de nuevo."

Me siento mal.
Avergüenzo a todos.
Al señor del bús porque jamás creo que tomaría las armas. No tiene solución de esa forma.
A todos, porque creo que en serio, el país, ni el mundo, tienen ni merecen solución.
Somos sociedades fragmentadas, avaras y crueles.
Me avergüenzo a mí mismo, porque nunca quise sentirme así de inútil.
Hace poco comentaron en este blog que soy un abogado mediocre que nadie toma en cuenta.
Quizás tengan razón. No hay necesidad de tomarme en cuenta.
Muy probablemente tengan razón y sí sea un abogado mediocre.
Lo último que quisiera ser es un ser humano mediocre.
Ojalá mi carrera no determinara quien soy.

sábado, 4 de agosto de 2012

Inexplicable

Inexplicable como mi sueño.
En el sueño estaban todos los personajes de siempre.
En el sueño estaba el mismo guión de siempre.








Mismo ambiente, mismo todo.
La diferencia era que quien contaba la historia detrás de "Like a virgin", era Cantinflas. Ustedes se habrían reído tanto.



Luego desperté.

domingo, 29 de julio de 2012

Caer

Camino a recoger mi resultado del inimaginable examen de Notariado de la CSJ.(Lo cual merece otro post.)
Paso frente a un niño jugando con una carreola. El niño tiene unos 6 años. En la carreola no hay otro niño.
Repentinamente escucho algo que cae.
El niño en la acera, llorando, mientras la carreola está tirada también.
El padre corre a levantarlo, hasta que un señor mayor, que parece ser el abuelo, lo detiene.
"Ahí dejalo. Que se levante solo. Dejalo que llore. Tiene que aprender a levantarse. Todo en la vida es así."

Y luego, claro, vi The Dark Knight Rises (Que también me merece otro post),  y escuché el extracto de Batman Begins:   
"Why do we fall sir? So we might learn to pick ourselves up."

martes, 24 de julio de 2012

Cuando me enamoré de Jodie Foster

Mi primer amor lo tuve a los 9 años. Fue un primer amor fílmico, como debe ser. Porque no hay nada más real que el cine ni más bello que su ficción.
Ya había visto a esa edad a los compañeros de primer grado, cuando teníamos 7 años, hablar sobre lo linda que era una niña del salón. A mí no me parecía nada del otro mundo.
Lo que me enamoró quizás fueron sus ojos. O quizás no, quizás fue su presencia. Era débil, dulce, suave, pero tenía carácter y decisión. Era una más de esas bellas contradicciones que parecen mover al mundo. 


Hacía solo unos meses que la habían estrenado en el cine. Mi papá hablaba de lo buena que estaba la película, aunque rara vez hablaba de cine. Como la película era para mayores de 18 años, debí conformarme con ver los pósters en el periódico. Era bella. Bellísima.
Años después me obsesioné por ver cada película que protagonizaba. Me fui en varios chascos con películas que apenas llegaban a regulares, pero que se ponían interesantes cada vez que ella aparecía en escena.
Yo sé, siempre supe que ella era lesbiana y tenía una pareja y era feliz. Pero nunca dejé de amarla.
Recuerdo cuando la descubrí en Contacto. Era 1999. La vi un par de años luego de su estreno. Estaba en la película perfecta. Yo estaba obsesionado con las historias de ovnis. Le había vendido mi alma a Carl Sagan, y aún amaba a Jodie Foster. 


Pasaron algunos años más. Ya con 20 años vi por primera vez, ya en forma tardía, Taxi Driver. Me obsesioné de nuevo por la tristeza infinita de un personaje. Me suele pasar. La tristeza es un imán para mí.
Pero la tristeza que embargaba la soledad y el vacío en la vida de Travis Bickle era apenas la mitad de intensa que el amor que en mi niñez sentí por Jodie Foster. La vi ser cualquier personaje. Y aún hoy la veo y recuerdo cuando alguna mujer que amé, que han sido muy escasas (2), ha tenido algún parecido al menos y descubrible con Jodie Foster. 


Luego, ese mismo 1992 en que descubrí a Jodie Foster, conocí a Helen Sigüenza y a sus enormes ojos azules. Supe entonces lo que significaba enamorarse en el mundo real. Y se sentía muy parecido a la bella ficción del cine.

Doble moral Vol 1

Ya todo mundo debe haber visto la campaña publicitaria sobre lo maravillosa y legendaria persona que te vuelve ser parte de la organización scout. Han llenado la ciudad de mupis en los que exaltan la genialidad de los scouts.


No vengo a escribir que  son perversos, que son la armada de Satanás ( así en mayúsculas), ni mucho menos. 
Tampoco les diría que son lo máximo. 
Me parece que los seres humanos llevamos arraigado en lo más profundo esa necesidad de clasificarnos como personas. Nos gusta, nos encanta, adoramos tener esa individualidad que nos haga pensar que somos los mejores. Es comprensible, ¿a quién le gusta sentir que no es más que una cifra en los censos? 
Pero esa necesidad de ser el mejor, el que está en el grupo perfecto, no hace más que indicar que el que no comparte nuestro grupo, no comparte nuestro ideario, ni nuestros puntos de vista personales (casi comillado, dado que no son más que ideas implantadas); toda la gente que no esté en nuestro grupo, incluso de amigos, será siempre inferior a nuestra vista.  Racionalmente incomprensible, socialmente aceptable y humanamente irónico. Es así.
Vivimos en una sociedad en la que aquel que cree lo mismo que nosotros siempre tendrá una posición privilegiada en nuestro sistema de valoraciones sociales. Pero podría ser peor. Podría suceder que incluso en esta sociedad alguien se sienta obligado a figurar socialmente y en vista de ello, a tratar de dar una imagen en la que es necesario mezclarse con toda la gente que cree, o se autodenominó como la que tiene el mejor gusto, el máximo talento, la máxima aceptación.  Tristemente es así.
¿Por qué saco a cuenta el tema de los scouts después de todo ese mamotreto de ideas que les acabo de decir?  Pues porque ellos también parecen tener la idea de ser superiores o potenciar su superioridad al resto de mortales por el hecho de adherirse a sus filas.   Que si Spielberg también fue scout, y es exitoso: A+B = C.  Que si Elena Poniatowska. fue scout, gran escritora: A+B =C.  Que si los Reyes de España fueron scout. A+B =C.
Parece ser que la consigna es, podés ser "exitoso" si sos scout.  Claro, en la natural, capitalista y vívida expresión-concepción de éxito que hemos tomado como nuestra. 
Pero, ¿tan genial es volverte scout que ya no matás ni cucarachas en la casa?
Veamos. Según la historia, tanta persona ha sido exitosa siendo parte de los scouts como sin serlo. Formar parte de un grupo NO les solucionará la vida. Con lo cual este aburrido montón de palabras se podría acabar aquí. Pero no.
Sebastián Piñera es un millonario chileno que logró ser elegido en Chile y los ha llevado a un decepcionante modelo de sistema educativo que ha conllevado a marchas multitudinarias de jóvenes que no quieren ver hipotecada su educación. SCOUT.
Kate Moss, modelo famosísima tanto por su "gran talento" en las pasarelas, como por sus interminables problemas con las drogas. Modelo para tantos jóvenes. SCOUT.
George Michael, famoso cantante, ganador de innumerables premios y vendedor de millones de discos. Problemas de adicción, detención por sexo en la vía pública. SCOUT.
Bill Gates, millonario gracias a los sistemas operativos de Windows, que ya sabemos que son funcionales por un tiempo. Condenado a pagar indemnizaciones por infingir leyes antimonopolio. Tiene tanto dinero ganado de esa forma que puede dejar las sobras para "caridad". SCOUT. 
José Napoleón Duarte y Alfredo Cristiani. No necesito hablar demasiado de ellos porque ya los conocen. SCOUTS.
Y si no es lo suficientemente claro: Ted Bundy, Asesino en serie, condenado a muerte, ejecutado en la silla eléctrica por sus crímenes que según los investigadores podrían rondar las 100 víctimas. Asesino, violador y necrófilo. 
Finalmente, la noticia que ha rondado ultimamente sobre la exclusión que hacen por sus preferencias sexuales a los integrantes de los scouts. Sin olvidar la leyenda negra que gira alrededor de la figura de su fundador. 
Insisto, no vengo a decirles que son malvados. Son un club/ grupo/ sociedad/ fraternidad más.  Pero si creo que no debería nadie sentir que tiene mayores o menores posibilidades de éxito por el hecho de formar parte o no de un grupo. 
Sin embargo, así de tonta como puede parecer, es mi opinión. Y mi opinión no es absoluta. Todo el derecho de disentir de quien quiera que lea.

viernes, 20 de julio de 2012

No es tan grave

No es grave nada de lo que sucede.
No es grave que un poco de gente esté decidiendo el control de instituciones del país.



No es grave que mucha gente haya sido adoctrinada para plegarse a las ideas de las cúpulas de los partidos políticos que luchan por el control de las instituciones.
No es grave tampoco que la gente no esté interesada por pensar independientemente.
No es grave que la cultura juegue un papel de última importancia.
No es grave que el país siga controlado por la misma gente años después, una guerra de 12 años y miles de muertos después.

Aquí, lo grave es que nadie lo considere grave.
Vivimos rodeados de todo y sumergidos en nada.
¿Habrá algún abogado o estudiante de derecho que pueda respetar al presidente de la CSJ, por capricho de los diputados?

¿Cómo seguir?
Uno escribe como si alguien le fuera a dar la respuesta en cualquier momento, y sabiendo que la pregunta quedará aquí.