miércoles, 23 de septiembre de 2009

El que cambió mi vida

Sube con su camisa un poco rota.
En su mano izquierda una biblia.
Pide permiso al conductor y comienza:

"Hermanos, van a disculpar la bulla, la molestia que les pueda ocasionar. Yo vengo a hablarles de la buena nueva. Quiero hablarles del personaje que cambió mi vida.
De no haber sido por él, seguiría creyendo en un mundo terrible, sin esperanzas, sin fe. La gente sufriendo sin causa alguna.
Yo quiero invitarlos a ustedes a que lo reciban.
Quiero que ustedes también posean esta felicidad que me embarga. Una felicidad que no tiene precio, ni medida.
Quiero que sepan que ya no tienen que vivir en la mentira. La verdad les va a ayudar a ser libres, y la libertad a amarlo sobre todas las cosas.
Sin él, el mundo se sumiría en un inmenso agujero sin futuro.
Pero él, ha creído en mi. Sí, hermanos. Él no tendría que haberlo hecho.
¿Quién soy yo para que él crea en mi?
¿Qué valor tenía mi vida para que me dejara amarlo y ser libre?
No lo sé. Tengo el resto de mi vida, que le he entregado a él, para entender lo hermoso de esta camino.
Porque él es todo amor y me ha aceptado.
Porque su palabra es mi camino.
Porque es él quien conoce lo de arriba y lo de abajo.
Porque él no ha sido creado por nadie.
Porque él es el único a quien usted le importa.
Porque sin él, el mundo es una escarcha deshaciendose poco a poco.
Porque él trajo equilibrio al mundo.
Porque sin él, yo no estaría aquí.
Acepten hermanos, a Satanás, como el único que puede obrar un cambio en sus vidas.
Porque él no les ha mentido tantos años ofreciendoles el paraíso.
Porque su palabra es valedera.
La tengo entre estas hojas, que hemos heredado de sus discipulos, que la escucharon de sus primeros apostoles.
Crean en él.
Porque se acerca la gran batalla, y solo los corazones que lo acepten, lo conozcan y lo amen, conocerán el verdadero final del tiempo. Y lo que viene despues de él.
Palabra de mi señor"

Y entonces abrí los ojos.
El señor seguía hablando de Jesús.
Llovía.
Me bajé del bús.

2 Manchas en la pared:

Clau dijo...

y algo escuchaste, de lo contrario no lo habrías escrito

Alberto dijo...

Me dormí a la mitad (je, je), pero cuando me preguntaron si yo iría al cielo o al infieron, recuerdo la cara de asombro y maldición que me hicieron por haber dicho que, de hecho, iría a dar a un hoyo en la Bermeja...

Saludos maestro