miércoles, 9 de diciembre de 2009

El Trato

Hagámos un trato.
Digámos que vos venís y me devolvés el mundo.
Yo entonces, vendré a tu puerta y te quitaré la sombra,
la pondré bajo mi mueble favorito, le quitaré una parte
para cada vez que necesite un marcador en mis libros.

Mientras, prometo devolverte el camino.
Así no tendrás que seguir el rastro de sangre
que dejaba en mis huellas, y que ahora duele,
pero mañana no será nada.

Devolvéme mi sangre y te doy el camino.
Entregáme la noche y nadie sale herido.
Te doy la palabra, sin vencedor ni vencido,
para morir ahora, sin tener lo vivido.

Dáme a Dios, amordazado, solo e inútil,
y te lo devuelvo sin cabellos, limpio, inerte,
y rogándo por tu perdón.

Te devuelvo la lluvia, cayendo desde abajo,
mojando solo por dentro, hablando mientras cae,
gritando en tus oídos.

Hagámos un trato.
Yo firmo con tu sangre, vos firmá con mis cabellos.

7 Manchas en la pared:

Rodrigo Ramos dijo...

Me suena a roque.

Me gusta.

Sofi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sofi dijo...

me encanta :D

Clau dijo...

I like it!!!

Anónimo dijo...

gutes bier!

malvadoyin dijo...

Me gustó, hermano. Sobre todo porque siento que estás en él.

Anónimo dijo...

Of all the gin joints, in all the towns, in all the world, she walks into mine.