viernes, 8 de octubre de 2010

La Paradoja del Deseo.

Eran las 3:14 AM y por última vez insistió el Diablo.
Me daba lo que yo quisiera. Me concedería el más grande de mis deseos, a cambio de mi alma.
Trato justo.
Luego de mucho pensarlo y valorar mi futuro, mis expectativas, posibilidades, engaños, frustraciones, y deseos, acepté.
Solo quería una cosa y se lo dije:

"Quiero que no tengás el poder de conceder este deseo". 

3 Manchas en la pared:

Sofi dijo...

da error xD

emmm
me gustan las últimas paradojas :D

Rodrigo Ramos dijo...

Esto me agrada, Raúl =)

Muy bueno.

Alberto dijo...

Juela, después de esto le debe haber dado pantallazo azul al pobre Diablo, que no creo que use Linux ;)