lunes, 10 de mayo de 2010

Sobre escribir.

La primera vez que pensé que algo en forma literaria conocida o por conocer (No por mi capacidad de inventar géneros, sino por mi inutilidad para alguno), fue a eso de los 13 años. Quizá ya estaba viejo para intentarlo.
Aunque leí desde muy pequeño, y mi regalo de navidad nunca estaba completo si no me daban el Almanaque Mundial actualizado, lo cual era una falacia, puesto que no lo actualizaban mucho, lo de escribir, vino por las razones más tontas del mundo.
Comencé a escribir porque pensé que los poemas eran buenos regalos. Y porque un maestro de literatura me dio paja.
Recuerdo que escribía poemas sencillos en un cuaderno negro que aún conservo con miles de tachones. Hice en total 121 poemas.
Hace algunos años, le hice todo un librito de poemas, el mejor que he escrito, a una niña que me gustaba. Nunca entiendo que hay cosas que no se deben regalar. Como mi "Turno del Ofendido" que se llevó otra. Igual, el libro con el cual decidí que yo quería escribir poesía en su momento, fue "La Geometría de lo incandescente" de la Cubana Allina Galliano. La leí en 1999, cuando me regalaron su libro en el colegio, por haber escrito el lema de la exposición. T.T
Regalé ese libro la navidad pasada. Craso error.
El asunto es que escribí por escribir.
Luego descubrí que mi talento para los poemas era tan escaso como mi capacidad de ver a través de los muros. Dejé paulatinamente de escribir, aunque sentía que quería decir algo.
En mis estudios universitarios, cuando estaba en tercer año, recuerdo claramente lo aburrido de las clases y como resulto de exótico entrar a un grupo de compañeros nuevos. Mis amigos quedaron todos en otro grupo, por lo que hice lo primero que se me ocurrió, escribí. Ahí escribí un par de cuentos entre clases. Luego me iba las tardes a conseguir libros, en cuya introducción citaban como referencias otros libros que luego consultaba. Así pasó ese año. El siguiente, decidí entrar a un certamen que salió, y no pasó nada.
Luego acabé la carrera y se acabó todo.
En el 2006, mientras mi vida se debatía entre mis problemas financieros, mi tesis de la Universidad, y mis prácticas jurídicas en la Cámara Segunda de lo Penal, revisando casos de gente masacrada, de mareros arrepentidos, etc, me aproveché del sistema, y en la computadora que me habían asignado, comencé a escribir una suerte de relatos extraños. Ahí nacieron muchos, entre ellos, el que mandé a la edición de ese año del certamen que mencioné. Esa vez me fue un poco mejor al llegar a los seleccionados.
Luego al año siguiente, comencé a sentir que quería decir más. Retomaba libros e ideas sobre como escribir y qué escribir.
Leí sobre técnicas, para no usarlas. Leí sobre recursos, para violarlos. Leí sobre temas, para ignorarlos.
Y me di libertad.
Con el tiempo, decidí participar en más de esas cosas, sin mucho interés. Así sigo.
Decidí seguir el consejo de Oscar Wilde : "Para escribir solo se necesitan dos cosas: Algo que decir, y decirlo"
Nunca me uní a un colectivo. Nunca fui parte de un taller. Nunca me interesé en ser parte de algún grupo, para mejorar mi manera de escribir. Porque así, aburrida, tonta y hecha mierda, es mi manera de decir las cosas.
Cada quien se forma como puede, quiere o debe.
Y al final, de ser una anécdota, esto se volvió una apología a mi mala calidad.


4 Manchas en la pared:

Laura Zavaleta dijo...

No se imagina cómo le comparto su post, me ha gustado. jaja

Clau dijo...

Uno empieza a escribir porque le nace de adentro, y luego lee las cosas de los grandes escritores y se pregunta cómo llegaron ahí, y consulta libros sobre cómo escribir y le aburren, porque escribir por mandato no funciona, tiene que ser de corazón.

Cambio, cuaderno negro con 121 poemas por cuaderno plateado con corazones celestes con aprox 50 poemas =)

Ester dijo...

No sé que significa Apología, pero debo decirte que me gusta como escribis hay un tono de sinceridad en el lapiz que usas :)

Anti-Raúl dijo...

@Lau : En sí, me imagino de bastante. :)

@Clau : Cuaderno negro jamás saldrá de su escondite, me dá mucha pena. xD

@Ester: Apología: Disculpa. :) Si no escribieramos sinceros, podríamos aún hacerlo?