martes, 30 de diciembre de 2014

Las 10 canciones del 2014

El 2014 dejó música. Si no la dejaba se sentiría el vacío del año.
Estas son las 10 canciones del 2014.


1. Courtney Barnett - History Eraser



2. Damon Albarn - Everyday Robots



3.Morrissey - World peace is none of your business



4. Manic Street Preachers - Misguided Missile



5. Interpol - Everything is wrong



6.Thom Yorke - Interference



7. Jorge Drexler - Universos Paralelos



8. Childish Gambino - Worst Guys



9.Jamie T - Love is only a heartbeat away



10. Damon Albarn - Mr Tembo



11. Sun Kil Moon - Dogs



12. Röyksopp ft Robyn - Every little thing



13. Chvrches - Night Sky



14. Temples - Shelter Song



Menciones especiales:


Warpaint - Drive



Alt J - Left hand free



Foxes - Don't Stop me now (Queen Cover)



lunes, 29 de diciembre de 2014

Las 10 películas que más me gustaron en el 2014

Hablar de rankings es difícil, cuando mezclás irremediablemente tu gusto personal con la limitada oferta que tenés, y el limitado tiempo para verlas, pero en este irregular 2014, estas son las 10 mejores películas que vi.



1. The Grand Budapest Hotel
El cénit del estilo cinematográfico de Wes Anderson, esa mezcla de arte fino y narrativa preciosa e íntima.


2. Her
 Bellamente contada, es la historia de amor más inverosímil desde Harold y Maude.



3. 12 Years a Slave
 La epopeya por la búsqueda de la libertad. La realidad de la que nunca se quiere hablar. El mal recuerdo.

4. Interstellar
Las secuencias casi oníricas, la belleza visual y la historia que, si bien tiene detractores, en lo personal me pareció mucho más creíble de lo posible.

5. Boyhood
La importancia de lo cotidiano. La condensación de la vida se convierte en una obra maestra.

6. Gone Girl
La increíble historia deAmazing Amy o, el amor y el control.


7.  Guardians of the Galaxy
¿Qué tiene de malo el entretenimiento de calidad?

8. Nymphomaniac Vol 1.
Las metáforas, la etapa de la sociedad secreta, y la narrativa la hacen preciosa. Ignoren el porno.

9. Captain America: Winter Soldier
¿Qué tiene de malo el entretenimiento de calidad? X2.

10.The Babadook
El terror australiano de bajo presupuesto es para no perderlo de vista.

Nos quedan pendientes de ver Birdman, Relatos Salvajes, Ida, y el cine de Dolan.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Los libros del 2014

Este año fue pobre en lectura. Me ocupé bastante de vivir y solo leí, incluyendo relecturas, 15 libros.
Estos son los 10 libros del 2014 para mí.

1. Diario de un genio, de Salvador Dalí.





2.  The Bell Jar, de Sylvia Plath



3. Los Detectives Salvajes, de Roberto Bolaño



4.  Generation X, de Douglas Coupland



5. El largo camino a la libertad, autobiografía de Nelson Mandela.



6. Causas Naturales, de Claudia Hernández



7. Cuentos Sobrenaturales, de Carlos Fuentes


8. El Príncipe, de Maquiavelo.


9. Último Round, de Julio Cortázar.


10. Personas, de Carlos Fuentes

lunes, 15 de diciembre de 2014

Los errores




"Los errores tienen casi siempre un carácter sagrado. Nunca intentéis corregirlos. Al contrario: lo que procede es racionalizarlos, compenetrarse con ellos integralmente. Después os será posible sublimarlos".
 Salvador Dalí, "Diario de un genio".

Y siempre, de cualquier forma te das cuenta que Dalí era un genio de verdad.

Personajes




Amigos en el carro conversan. Uno de ellos acaba de ser despedido de su trabajo. El otro, para animarlo, le regala un muñeco de Chewbacca que compró el mismo día. Al presionarlo hace el sonido característico del personaje.
"- Cada vez que te sintás deprimido apretalo.
- Se le van a terminar rápido las baterías".


jueves, 4 de diciembre de 2014

Consejos Dalinianos




En su juventud, Salvador Dalí, sabedor de su genio, se aconsejó a sí mismo:

" 1. Crearme mi propia cárcel lo antes posible. Y así lo hice.
  2. Convertirme, en la medida de lo posible, eb ligeramente multimillonario. Y así ha sido."

Tomado de "Diario de un Genio", de Salvador Dalí.

Nota aclaratoria

Desde hace meses tengo en mente que necesito urgentemente llevar en mi billetera la nota aclaratoria que diga esto:
"No pertenezco a ninguna mara, no conozco a nadie de mara, no tengo vecinos de maras, no consumo drogas ni conozco a nadie que las trafique. Si me matan soy uno de los muertos de la "delincuencia común", como si común significara en este caso algo banal.".

Porque no quiero que después digan en las noticias que se presumen vínculos con pandillas.
Mientras tanto, a seguir aquí.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Educar

 "Un maestro de secundaria muestra un pequeño y simple ejercicio a su clase sobre la movilidad social.
Le da a cada estudiante una hoja de papel y les dice que la conviertan en una bola. Luego, mueve el basurero hacia el frente del salón.
Dice: "el juego es simple, todos ustedes representan la población del país. Y todos tienen oportunidad de volverse profesionales, mejorar y avanzar a una clase superior económicamente hablando. Para ello, todo lo que deben hacer es es lanzar su bola de papel directo en el basurero desde donde están.
Los estudiantes en las últimas filas inmediatamente protestan: "es injusto".  Ellos saben que las filas de estudiantes delante de ellos tienen más oportunidad de éxito.
Todos lanzan su bola de papel y, como era de esperarse, la mayoría de los estudiantes de la primera fila logran lanzar la bola de papel directo al basurero, y solo unos pocos de los estudiantes de la última fila lo logran.
Finaliza diciendo: Mientras más cerca estaban del basurero, mejores eran sus probabilidades. Era notable que los únicos que se quejaron de alguna forma por lo injusto del sistema fueron los que estaban al final del salón. En contraste, la gente en la primera fila ni siquiera estaba consciente de su ventaja. Todo lo que podían ver es el par de metros entre ellos y su meta.  Su trabajo, como estudiantes parte del sistema educativo, es estar conscientes de sus oportunidades y usarlas para hacer lo mejor por alcanzar grandes cosas, abogando siempre por aquellos en las filas detrás de ustedes".

Y eso es parte simple del problema educativo.
Tristemente nos escudamos en la necesidad mediata. Nos escandalizamos por los bajos resultados en la PAES, y respondemos con comentarios repletos de insultos a las autoridades, con errores ortográficos, y además una carga política partidaria innegable. No hay propuesta alguna.¿Por qué? Porque la responsabilidad es de otro. Vivimos en eso. La responsabilidad de todo es de papá gobierno o de la empresa privada. Al gobierno lo vemos como ese obligado a darnos todo, pero nos duele pagar una multa. A la empresa privada la vemos con miedo, con el agradecimiento por la oportunidad de darles nuestra fuerza de trabajo como si fuese un favor.
Todo vuelve a la educación, a las promociones obligatorias, a la falta de evaluación periódica de los maestros del sistema,  a la protección sindical, a la desidia de estudiantes y maestros. Al infinito e incesante culto a la mediocridad.
Y no, doña Teresita comete un gravísimo error al considerar que es el FMLN el partido que le teme a la educación . Es claro que las clases políticas, las que tienen el privilegio del poder, conseguido de diferentes formas y disimulado bajo la legitimidad de unos votos sin plena consciencia, son todos ellos quienes no temen, aborrecen la idea de mejorar el sistema educativo. Las salidas fáciles no son nuevas. Hace años teníamos el programa de Escuelas Saludables, ahora les dan desayuno y uniformes. Y nada de eso sirve para mejorar la educación.
Hay 3 puntos importantísimos para enfrentar de raíz el problema de la educación, sin que parezca solución mágica:
1) Evaluación sistemática y periódica del personal docente.  Mientras se tengan a profesores mediocres se perpetuará el bajo nivel educativo.
2) Reformar integralmente los sistemas de evaluación y promoción escolar. La Universidad de El Salvador debe elevar su standard de calidad dejando la nota de admisión en el 6.0, y dando una segunda oportunidad a los que hayan tenido de 5.0 a 5.9. La PAES debería ser requisito de graduación pasarla con al menos 6.0.
3) Y más importante, importantísimo, educar para pensar y aprender, no para memorizar.  Este sistema premia al alumno que obtuvo la mejor nota sin importar la forma de obtenerla. No importa si aprendiste a pensar.
Más que política, este país requiere un profundo cambio filosófico, un cambio de actitud.
Mientras sigamos teniendo fe que es posible y hagamos la más pequeña de las cosas por conseguir esos cambios, habrá esperanza para este poquito de tierra. 

lunes, 10 de noviembre de 2014

La vida

"La vida, según Óscar, se reducía a una larga serie de trampas mortales. Podías morir en cualquier momento y de cualquier cosa, de un mal movimiento del médico que te traía al mundo o por resbalar en la bañera. Bastaba ver los noticieros o las salas de emergencia de los hospitales para confirmarlo. Era necesario estar alerta".  Óscar y las mujeres, de Santiago Roncagliolo.

Yo quería escribir aquí

Yo quería escribir acá, como quien ve una pared y sabe que lleva una verdad en sus manchas.
Yo quería escribir acá como si sirviera de algo. Pero no.
Hay 3 razones para no escribir acá:

1) Mi opinión de lo que sea no tiene la menor importancia.

2) No soy el mismo de antes, que escribía sobre cualquier cosa.


 y finalmente:

3) 

lunes, 20 de octubre de 2014

Breves correspondencias

Leer La Vuelta al día en 80 mundos, de don J.C., y llegar a la parte de:
"Y la hoja de papel calzó en la máquina y yo me acordé de unas clases de literatura inglesa allá por la calle Charcas, en la que él nos había mostrado como el verso de Geoffrey Chaucer era exactamente la metáfora criolla de "venirse con el cuchillo abajo'el poncho", y me ganó una ternura idiota que ahogué con jugo de mango y el poema que nunca le mandé a Borges..."
Mientras escucho, obviamente por la referencia de literatura inglesa, a Morrissey cantando:





Surrender will I am before you
I am sick to death of life
Smiler with knife, alight
Alight






Y hay coincidencias que son maravillosas.
 

Rosco o Como entrenar a tu Shar pei

Mi primer trabajo, semi formal, fue en una veterinaria. Era el mil usos, o la forma en que se quiera mencionar. Siempre fui la eterna promesa de algo mejor, así que en ese entonces, a mis 17 años, pensé que era sano mantener ese trabajo un tiempo, por lo que me dediqué a mi trabajo de atender la veterinaria, aprender a cortar pelo de perro, aprender a inyectarlos, a rasurarlos para encontrar venas, a ponerles suero, a cuidarlos, etc.

Yo, que nunca había tenido más mascotas que los 8 pericos que subsecuentemente habían muerto o escapado de casa, jamás pensé que trabajar ahí formaría parte básica de mi aprendizaje de vida.

Ahí conocí a Rosco.







La veterinaria, estratégicamente ubicada en una zona populosa pero segura, como lo era entonces Monserrat allá en el 2000, también funcionaba como un hogar de rescate de perros. Debo darles el punto en que fueron los primeros que lo hicieron. No entraré en detalles, al menos no acá, sobre si el cuidado era el correcto o no, pero sí diré que ahí aprendí muchas cosas que jamás podría haber aprendido en otra parte.

El primer día de trabajo fue el peor. Los peores siempre son el primero y el último, como todo en la vida.

Ese primer día me enseñaron mis obligaciones: hacer limpieza, surtir el stock, vender, hacer de recepcionista, hacer remesas, hacer programaciones de consulta, y como parte del trabajo del hogar de perros, alimentarlos, bañarlos y mantenerlos seguros, es decir que no escaparan.

El segundo piso había sido acondicionado de forma en que se habían creado 6 enormes jaulas para encerrar a los perros que lo requirieran, y los demás, los más viejos o mansos, se tenían en libertad, aunque la azotea tenía un portón que obviamente debía tener cerrado.

Ahí estaba Rosco. El Sharpei más fuerte y agresivo de todos.

Ese primer día no pude entrar a alimentarlos. Rosco no me dejó entrar. Se abalanzó sobre mí apenas estaba abriendo el portón. Y así fueron los próximos 3 días. El Doctor tenía que hacer esa parte de mi trabajo.

Al quinto día tuve que enfrentar lo que había postergado ya demasiado. Entré sin más ayuda que la escoba que usaría para barrer en el segundo piso. Rosco atacó de nuevo, pero esta vez al entrar me quedé hecho de piedra. Rosco me olfateó, me ladró un par de veces y me dejó trabajar. Se echó sobre la enorme pila de cemento que había en esa azotea y me dejó trabajar.

Una semana pasó y seguía dejando la comida de Rosco a una distancia prudencial para que me dejara trabajar. Era todo lo que había logrado avanzar.

Al menos un mes después, y luego de muchas dudas y ensayos, Rosco al fin me dejó alimentarlo de cerca. Apenas me vio.

Unos días más pasaron y Rosco dejó de temerme. Quizás fue la compañía, quizás fue que le daba de comer, pero entonces Rosco dejó de ladrarme. Se volvió el perro más pacífico de la tierra. Se echaba sobre la pila de cemento y me dejaba rascarle la panza. Cuando quería lo bañaba, lo dejaba sacudirse, y luego se acercaba a mí porque le encantaba que le rascara el lomo. Rosco se convirtió en mi amigo.

A veces lo dejaba bajar al primer piso, cosa que el Dr jamás supo. Rosco se volvió tan pacífico que volvía a su lugar en la azotea solo con mi llamado.

Habían muchos perros ahí. Había una doberman que tenía más de 12 años y había sido abandonada por un problema de piel. Casi no tenía pelo. Sufría más de lo que debía. Yo tenía casi que darle la comida en el hocico. Pero se alegraba y jugaba conmigo. Había un enorme Chow Chow que luego fue "adoptado" por una familia que lo llevó a cuidar una finca. También estaba un Basset Hound que siempre se portaba agresivo, hasta que descubrí que no escuchaba ni veía. Las cataratas y la vejez habían vencido a su cuerpo, y su reacción era violenta porque probablemente se sentía amenazado todo el tiempo.

Y con ellos habían siempre 3 o 4 criollos que jamás conseguían un hogar. Porque la gente siempre quería perros "de raza". Algunos tenían problemas de piel, otros habían sido atropellados.

Yo nunca había querido tener un perro.






Meses después dejé de trabajar ahí. Y un par de meses después, trabajé en otra veterinaria. Ahí, la Dra, que se había independizado de la primera Clínica en la que trabajamos juntos, me contó que Rosco había sido entregado en adopción a una familia con mucho dinero, que lo regresó solo un par de días después, y que el Doctor, desesperado por no encontrarle hogar, se lo llevó a su granja de crianza de ranas, para que cuidara el terreno. Ahí vivió desde ese 2001. Entonces Rosco era un perro formidable de unos 4 años. Si hago mis cuentas es probable que ahora ya haya muerto.


Fue en ese 2000 mientras trabajaba ahí, que mi hermana consiguió que nos regalaran el primer perro. Una pequeña bolita anaranjada, con tamaño de chihuahua y cabeza de pastor alemán miniatura. Jamás le vi raza en específico. Era agresiva, temperamental y nerviosa. Con el tiempo se fue poniendo ciega. Vivió como hermana con la segunda perrita que tuve, Dido (ajá, como la cantante). Dido era una Border Collie, más grande de lo que podía tener en casa. Tenía a mis 2 perritas. Yo quería darles una mejor vida.

Nos mudamos y tuve que entregarle a Dido a mi abuela. Lobita, mi primera perrita, se quedó conmigo hasta sus 11 años cuando murió de vieja, a los pies de mi mamá. La lloré como si fuese un familiar.

Unos meses después me llamó mi abuela y me dijo que Dido había muerto. Era el 2011. Me sentí la peor persona del mundo. No aproveché la oportunidad de ser un buen amigo de mis perros.

Pasamos un año sin mascota hasta que mi mamá quiso ahora ella tener un perro, porque mi hermana y yo trabajábamos todo el día y ella necesitaba compañía.

Nos trajeron a Penny. Penny es la pequeña bolita peluda que me recibe a diario como si volviera de una guerra de años.



Y ahora, todos los perros que mencioné, a excepción de Penny, deben estar muertos.

La semana pasada comencé a encontrarme camino al trabajo a un pequeño perro callejero. Hace meses que llevo conmigo un poco de comida para perro y la dejo cerca de algún basurero, donde buscan comida los perros, por lo que no aproveché y le dejé un poco. Así ha sido desde el jueves pasado. Pero hoy estaba más nervioso que nunca, y con la pata derecha delantera rengueante, señal del que puede que sea el primer atropellamiento que le toca, a juzgar por su pequeñez.

Yo sé que es difícil sugerir ayudar a perros callejeros cuando en las calles hay niños que huelen pega, que tienen hambre, que no tienen una familia, cuando a diario tenemos diez o más muertos, cuando a diario nos enfrentamos a la desidia de la sociedad, a la sociedad de la exaltación del yo, del egoismo, de la fantasía de tener más para ser más, a costa de lo que sea, a costa de quien sea, pero todo eso no significa que un pequeño paso no servirá de nada.

Adopte un perro, porque quizás sea el primer paso para su cambio de conciencia.

Adopte un perro porque quizás para usted sea solo una pequeña ayuda, pero para él será un nuevo mundo, una nueva vida.

Adopte un perro porque ellos son como nosotros. Porque todos alguna vez nos hemos sentido solos, tristes, abandonados, rotos.

Rosco me enseñó eso, que todos merecemos una oportunidad, y que quizás la gente se burle de usted dando esa oportunidad, pero hay un momento en la vida en que no es necesaria ninguna aprobación, más que la sensación de estar haciendo algo pequeño pero valioso.