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jueves, 13 de abril de 2017

Papá y las Sonoras

Abril es caldo de cultivo para lo mejor y lo peor.
Abril son 4 semanas de triunfos y fracasos, intercalados de algo a lo que a veces le llamamos vida.
Abril es un bache existencial. Un año significa felicidad, el otro depresión.
Este año son ya 10 de estar ocupando un espacio acá, y Abril siempre, siempre me va a dar por estar recordando.
Papá murió hace más de 20 años, y es normal que cueste recordar cosas cuando el tiempo se sigue haciendo tan y tan grande entre los eventos, pero a mí se me hace fácil.
Encontré un viejo cassette en que mi papá tenía una docena de canciones de sus Sonoras favoritas, ya sea la Santanera o la Matancera. Yo nunca terminé de entender eso.
Solo sé que mientras recuerdo mi adolescencia por la música pop tonta venida de México, o las baladitas venidas desde España, voy a recordar mi niñez con canciones igualmente tontas, pero que ahora significan el vago recuerdo de las cosas en orden.
Por eso cada vez que escuche aquella de "A ver, a ver, a ver cómo haces, para engañar a tu mujer..." sentiré la picardía que quizás alguna vez sentí que heredé de papá.
Y cuando suene lo de "Los aretes que le faltan a la luna, los tengo guardados en el fondo del mar", sentiré que es poesía pura. Aunque sea de señor.
Luego, cuando suene La Boa, siempre me dará risa.
Las Luces de Nueva York siempre me darán nostalgia.
Y así se vive, recordando las cosas, que a veces tristes nos hacen pensar que las cosas eran distintas, quizás no mejores, y que todo, absolutamente todo, hace sentido en la búsqueda interminable de la felicidad en una vida carente de propósito.
10 años de blog.
Más de 20 años sin papá, y claro, la vida sigue, pero nos vamos muriendo un poquito. Todos los días.
Hay que seguir batallando.

sábado, 23 de mayo de 2015

Partir la historia

Siempre he sido una persona pesimista. Lo sabe mi familia, lo saben mis amigos, lo sabe todo el mundo. Ahí, detrás de mi gana de andar siempre sonriente y bromeando, yace ese pesimismo. 
A veces, pienso en lo poco que le queda de esperanza a la sociedad que habita el mundo en que vivimos. Ya no me gusta el juego de buscar culpables, y termino aceptando el reparto equitativo de culpas por esto en que nos convertimos. Pero ni el pesimismo, ni las culpas, ni la tristeza, obligan a rendirse en algunos casos. 
Este fin de semana tuvimos un acontecimiento de esos que parten la historia. En el mundo, ha sucedido con la implementación del calendario moderno, con los avances industriales, con el desarrollo mismo, pero en El Salvador hay un antes y después, de la muerte de Monseñor Óscar Romero. No desde el momento de su beatificación, sino desde ese 24 de marzo de 1980.
Yo nací en los ochenta y viví las constantes noticias de secuestros, los toques de queda, los familiares desaparecidos, los acusados de ser "subversivos", que morían sumariamente, los cadáveres en la calle cuando fue el recuento de daños de la ofensiva de 1989. Recuerdo el júbilo por los acuerdos de paz en el final del 91, el año del eclipse total. Y conforme fui creciendo, descubrí que el camino sería cuesta arriba. La sociedad se comenzó a dividir, y ese momento, esa etapa de reconciliación en la post guerra, se diluyó. Los equilibrios se hicieron difusos desde el momento en que la justicia se dejó de lado con el objetivo de repartir poder para acabar la guerra.
Dejé de creer en dios antes de entrar a la universidad. No me hizo nada la educación universitaria nacional, ya antes había dejado de creer. Tengo muchos amigos ateos, y todos son buenas personas, con ideas referentes a la justicia y paz social, que permiten tener una consonancia con lo que creía y promulgaba Monseñor Romero. Por eso ahora que la iglesia mostró un cambio de ciclo, y dejó de oponerse al reconocimiento de la labor de Monseñor Romero, como tanto tiempo pasó con el Papa Juan Pablo II en uno de sus más grandes errores, la noticia de su beatificación de Monseñor Romero la recibo como eso, un reconocimiento paulatino e irremediable del trabajo y un viraje en la doctrina social de la iglesia, que probablemente habría sido imposible de no tener al Papa actual.
He visto muchos comentarios de conocidos y desconocidos, en redes sociales y en persona, con menciones sobre "Romero no es mi martir", "Romero generó la guerra", "Romero debió callarse y estaría vivo". Y me dan tristeza. En primer lugar, Romero no es mártir de alguien, y precisamente porque no buscó ser un mártir. Hablaba con la doctrina y los fundamentos de su fe, directamente. Él creía en la función social de la iglesia. Se puede inferir en cada una de sus homilías, que florecen por el internet para que las comprendamos. 
En segundo lugar, hay una anécdota muy interesante sobre guardar silencio:

"Tres años después de la muerte de Stalin, su sucesor, Nikita Kruschev, durante el Congreso del Partido Comunista, sorprende a todos con un muy detallado informe de las atrocidades cometidas por orden de Stalin. Con mucha calma describía torturas, enumeraba muertos, detallaba las falsas traiciones y desnudaba la realidad de una personalidad especialmente cruel, que parecía satisfacerse mucho con un poder infinito, donde las vidas de millones estaban en sus manos. Y en esas manos terminaron millones de vidas.
El silencio sepulcral con que se escuchaba el discurso solo fue interrumpido por una voz que dijo “¿Y dónde estabas tu, camarada, mientras eso ocurría? “. Luego de unos segundos de asombrado silencio Nikita bramó: “¿Quién dijo eso?”. Silencio. Repitió la pregunta y nada. Luego dijo: “Estaba exactamente en el mismo lugar y en la misma posición que tu estas ahora, camarada”.

Eso hacemos. Vemos las atrocidades y guardamos silencio. Y Monseñor Romero decidió no guardar silencio. Las raíces de la guerra se pueden rastrear mucho antes del asesinato de Monseñor Romero. Probablemente se niegue ello por desconocimiento.
Hace ya más de 20 años leía la Revista Gente, que publicaba Waldo Chávez con otros personajes eminentes del país. Mi papá estaba obsesionado con esa revista, por lo que yo también la leía. En un número en que se recordaba el 15 aniversario del asesinato de Romero, hacían una disección del Romero humano, del Romero hombre, que se volvió el favorito de muchas familias adineradas en el oriente del país, por su pasividad y su ingenuidad. Y mencionaba como muchas de esas familias abogaron con el enviado del vaticano de entonces, para que fuera nombrado Arzobispo de San Salvador. Porque sería un arzobispo cómodo para los intereses de todos, en un momento convulso de nuestra historia. Y no fue así.
Una vez fue nombrado, Monseñor Romero se volvió un incansable luchador por la justicia, por el amor y por la fe, como valores que TODO ser humano debería defender, más allá de las ideologias y sistemas políticos y económicos. Romero tomaba fuerza de cada ataque que recibía. Fue amenazado por esa misma izquierda que lo ha instrumentalizado como símbolo de su lucha, y fue asesinado por la rama ultraderecha del partido que el día de su beatificación publicó una página a todo color en los principales periódicos del país, congratulándose del día especial que llegó. Nadie era propietario de Monseñor Romero, ni nadie lo es actualmente. Monseñor Romero es el salvadoreño más universal de todos.
Si no se comulga con su religión, o no se cree en sus ideas, ya sea porque les han enseñado que era un instrumento guerrillero, o creen que era demasiado incómodo por ser anti ricos, lo invito a que se tome el tiempo de escuchar las homilías, de leer las transcripciones. 
Es difícil aceptar que este día también ha sacado lo peor de nosotros. Las ofensas, las acusaciones, las críticas por el papel de Monseñor Romero en nuestra historia, demuestran que seguimos sin querer aceptar la reconciliación. 
Vi a mucha gente decirle al hijo del máximo líder y principal acusado por el asesinato de Monseñor Romero, que pidiera disculpas, que tuviera vergüenza, y tampoco estuve de acuerdo, porque no es responsable de los actos del padre, pero si responsabilidad en el momento histórico actual, en este momento que requerimos estar juntos para enfrentar los grandes problemas del país, la desigualdad, la injusticia, la impunidad, la inseguridad, cada una consecuencia del anterior.
Probablemente siga pensando que es demasiado tarde para este país, mientras siga gente que ofenda al otro por pensar diferente, que lo trate de ignorante, y se arrogue la superioridad intelectual por pensar distinto.
Pero por hoy voy a creer, porque como dice la canción:  "poco me importa donde rompa mi estación  si cuando rompe está rompiendo lo imposible".

Es totalmente nuestra responsabilidad que este día lo tomemos como una de nuestras últimas oportunidades de unirnos y rescatar a este país, más allá de partidismos e ideologías, porque los héroes, los que de verdad han intentado alzar la voz para llamar a la paz, deberían ser algo más que una estatua y un día de fiesta.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Nota aclaratoria

Desde hace meses tengo en mente que necesito urgentemente llevar en mi billetera la nota aclaratoria que diga esto:
"No pertenezco a ninguna mara, no conozco a nadie de mara, no tengo vecinos de maras, no consumo drogas ni conozco a nadie que las trafique. Si me matan soy uno de los muertos de la "delincuencia común", como si común significara en este caso algo banal.".

Porque no quiero que después digan en las noticias que se presumen vínculos con pandillas.
Mientras tanto, a seguir aquí.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Educar

 "Un maestro de secundaria muestra un pequeño y simple ejercicio a su clase sobre la movilidad social.
Le da a cada estudiante una hoja de papel y les dice que la conviertan en una bola. Luego, mueve el basurero hacia el frente del salón.
Dice: "el juego es simple, todos ustedes representan la población del país. Y todos tienen oportunidad de volverse profesionales, mejorar y avanzar a una clase superior económicamente hablando. Para ello, todo lo que deben hacer es es lanzar su bola de papel directo en el basurero desde donde están.
Los estudiantes en las últimas filas inmediatamente protestan: "es injusto".  Ellos saben que las filas de estudiantes delante de ellos tienen más oportunidad de éxito.
Todos lanzan su bola de papel y, como era de esperarse, la mayoría de los estudiantes de la primera fila logran lanzar la bola de papel directo al basurero, y solo unos pocos de los estudiantes de la última fila lo logran.
Finaliza diciendo: Mientras más cerca estaban del basurero, mejores eran sus probabilidades. Era notable que los únicos que se quejaron de alguna forma por lo injusto del sistema fueron los que estaban al final del salón. En contraste, la gente en la primera fila ni siquiera estaba consciente de su ventaja. Todo lo que podían ver es el par de metros entre ellos y su meta.  Su trabajo, como estudiantes parte del sistema educativo, es estar conscientes de sus oportunidades y usarlas para hacer lo mejor por alcanzar grandes cosas, abogando siempre por aquellos en las filas detrás de ustedes".

Y eso es parte simple del problema educativo.
Tristemente nos escudamos en la necesidad mediata. Nos escandalizamos por los bajos resultados en la PAES, y respondemos con comentarios repletos de insultos a las autoridades, con errores ortográficos, y además una carga política partidaria innegable. No hay propuesta alguna.¿Por qué? Porque la responsabilidad es de otro. Vivimos en eso. La responsabilidad de todo es de papá gobierno o de la empresa privada. Al gobierno lo vemos como ese obligado a darnos todo, pero nos duele pagar una multa. A la empresa privada la vemos con miedo, con el agradecimiento por la oportunidad de darles nuestra fuerza de trabajo como si fuese un favor.
Todo vuelve a la educación, a las promociones obligatorias, a la falta de evaluación periódica de los maestros del sistema,  a la protección sindical, a la desidia de estudiantes y maestros. Al infinito e incesante culto a la mediocridad.
Y no, doña Teresita comete un gravísimo error al considerar que es el FMLN el partido que le teme a la educación . Es claro que las clases políticas, las que tienen el privilegio del poder, conseguido de diferentes formas y disimulado bajo la legitimidad de unos votos sin plena consciencia, son todos ellos quienes no temen, aborrecen la idea de mejorar el sistema educativo. Las salidas fáciles no son nuevas. Hace años teníamos el programa de Escuelas Saludables, ahora les dan desayuno y uniformes. Y nada de eso sirve para mejorar la educación.
Hay 3 puntos importantísimos para enfrentar de raíz el problema de la educación, sin que parezca solución mágica:
1) Evaluación sistemática y periódica del personal docente.  Mientras se tengan a profesores mediocres se perpetuará el bajo nivel educativo.
2) Reformar integralmente los sistemas de evaluación y promoción escolar. La Universidad de El Salvador debe elevar su standard de calidad dejando la nota de admisión en el 6.0, y dando una segunda oportunidad a los que hayan tenido de 5.0 a 5.9. La PAES debería ser requisito de graduación pasarla con al menos 6.0.
3) Y más importante, importantísimo, educar para pensar y aprender, no para memorizar.  Este sistema premia al alumno que obtuvo la mejor nota sin importar la forma de obtenerla. No importa si aprendiste a pensar.
Más que política, este país requiere un profundo cambio filosófico, un cambio de actitud.
Mientras sigamos teniendo fe que es posible y hagamos la más pequeña de las cosas por conseguir esos cambios, habrá esperanza para este poquito de tierra. 

lunes, 10 de noviembre de 2014

La vida

"La vida, según Óscar, se reducía a una larga serie de trampas mortales. Podías morir en cualquier momento y de cualquier cosa, de un mal movimiento del médico que te traía al mundo o por resbalar en la bañera. Bastaba ver los noticieros o las salas de emergencia de los hospitales para confirmarlo. Era necesario estar alerta".  Óscar y las mujeres, de Santiago Roncagliolo.

lunes, 20 de octubre de 2014

Breves correspondencias

Leer La Vuelta al día en 80 mundos, de don J.C., y llegar a la parte de:
"Y la hoja de papel calzó en la máquina y yo me acordé de unas clases de literatura inglesa allá por la calle Charcas, en la que él nos había mostrado como el verso de Geoffrey Chaucer era exactamente la metáfora criolla de "venirse con el cuchillo abajo'el poncho", y me ganó una ternura idiota que ahogué con jugo de mango y el poema que nunca le mandé a Borges..."
Mientras escucho, obviamente por la referencia de literatura inglesa, a Morrissey cantando:





Surrender will I am before you
I am sick to death of life
Smiler with knife, alight
Alight






Y hay coincidencias que son maravillosas.
 

domingo, 6 de julio de 2014

Ritualized

"Nothing stinks like a pile of unpublished writing, which remark I guess shows I still don't have a pure motive (O it's - such-fun-I-just-can't-stop-who-cares-if-it's-published-or-read) about writing... I still want to see it finally ritualized in print".
Sylvia Plath

lunes, 26 de mayo de 2014

Coincidencias (II)

Uno comienza a leer un libro que compró usado.
El libro es de Sylvia Plath. The Bell Jar.
Uno siente a Esther en las primeras páginas. La entiende.
Uno lo comienza a leer un 25 de mayo.
Uno revisa las hojas dentro del libro y encuentra un separador que dice: "Let this take you far" con una fecha escrita: 25/5/2003.
Uno pierde el separador el mismo día.
¿Cuál es la probabilidad de comenzar a leer un libro en la misma fecha que aparece en el separador perdido, 11 años después?

lunes, 7 de abril de 2014

8 años aquí

Es un ejercicio necesario.
Te releés y te das vergüenza, pero sabés que todo lo que pasastete hizo llegar aquí.
No sabés donde es el aquí, pero de lo que estás seguro es que te has movido.
En 8 años he escrito de todo acá. No soy el mismo. He perdido amigos, algunos para siempre, otros se volvieron enemigos, otros los recuperé. Me gradué, trabajé, renuncié, sobreviví, trabajé. Estoy aquí.
Y todavía no pienso irme.



Terco como soy ME QUEDO AQUÍ.

jueves, 6 de febrero de 2014

Luz blanca - lluvia negra




Vi un brillante documental de Steven Okazaki, sobre los estragos de las bombas atómicas que se detonaron en Hiroshima y Nagasaki hace casi 70 años, de las cuales, por cierto, nadie ha respondido penalmente porque, obviamente, nadie le reclama al ganador de la guerra. El único que ve el final de la guerra es el muerto.

En un momento de la película, le preguntan a uno de los sobrevivientes, cómo lo había logrado en el momento más crudo del aftermath. 
"Comimos el aimal que encontrábamos, pero casi nunca había más alrededor que ratas y cuerpos descomponiéndose. No podíamos comer otros seres humanos porque pensábamos en la crueldad y lo inhumano de ello, ni ratas porque simplemente, eran demasiado rápidas para nosotros".

El mundo vive en un eterno aftermath de guerra nuclear.

jueves, 9 de enero de 2014

Gravity: entre Ray Bradbury y Álvaro Menéndez Leal

Siempre he sido defensor acérrimo de la literatura de Álvaro Menéndez Leal (para mí jamás cambió de apellido), y por eso de repente leo cosas y siento que algo de él tienen. Recuerdo sus entrevistas, sobre todo su última entrevista, publicada si no me equivoco en El Diario de Hoy, en la que dejó su fino humor y cinismo en cada frase. 
Por esa fascinación de lector que me genera Menéndez Leal, cuando hace unos 6 meses me enteré que Alfonso Cuarón estaba por sacar su "Gravity", y leí la sinópsis, no pude menos que relacionarla. 
No puedo dejar de pensar en el horror de la idea de ser un astronauta que luego de luchar por su vida queda a la deriva por toda la eternidad. 
Recordé también inevitablemente a Ray Bradbury, casi que el Papa de la ciencia ficción de mediados del siglo pasado, y quien tiene mucho eco en la obra de Menéndez Leal. 




Recordé esto:
CALEIDOSCOPIO
Ray Bradbury

El primer impacto rajó la nave como si fuera un gigantesco abrelatas. Los hombres fueron arrojados al espacio, retorciéndose como una docena de peces fulgurantes. Se diseminaron en un mar oscuro mientras la nave, convertida en un millón de fragmentos, proseguía su ruta semejando un enjambre de meteoritos en busca de un sol perdido. 

-Barkley, Barkley, ¿dónde estás? 

Voces aterrorizadas, niños perdidos en una noche fría. 

-¡Woode, Woode! 

-¡Capitán! 

-Hollis, Hollis, aquí Stone. 

-Stone, soy Hollis. ¿Dónde estás? 

-¿Cómo voy a saberlo? Arriba, abajo... Estoy cayendo. ¡Dios mío, estoy cayendo! 

Caían. Caían, en la madurez de sus vidas, como guijarros diminutos y plateados. Se diseminaban como piedras lanzadas por una catapulta monstruosa. Y ahora en vez de hombres eran sólo voces.
Voces de todos los tipos, incorpóreas y desapasionadas, con distintos tonos de terror y resignación.
-Nos alejamos unos de otros. 

 
 
Luego pensé en "Una cuerda de Nylon y Oro", en la que el astronauta, al igual que la Dra Stone en "Gravity,", queda varado en el espacio, para siempre, con el terrorífico giro de la vida eterna del personaje, flotando, sin poder llevar una cuenta exacta de amaneceres y viendo la destrucción del planeta. 
 
 
Y así, todo es una copia de una copia de una copia, o mejor dicho, es una cantidad de influencias maravillosas. Esta vez, el terror de la soledad y el vacío, es mostrado de una manera increiblemente maravillosa.  Dicho lo anterior, vayan a ver Gravity. 

domingo, 8 de diciembre de 2013

Sabiduría popular

Ruta 44

- "Yo fui el año pasado a Estados Unidos a pasar el mes de las fiestas con mi tía".
 - " Y cómo es? ¿Es helado? Yo quisiera ir, pero dicen que es helado, la gente te mira feo y todo es más caro."
- "Fijate que es bonito, pero si es helado, y allá cuando no hablás inglés andás perdido hablando a puras señas. Lo que menos me gustó es que todos viven demasiado rápido. Todos viven solo para trabajar".
-" Yo por eso prefiero vivir acá. Allá para pasear, pero no me imagino viviendo. En este tiempo la gente vive solo para trabajar, casi se le olvida vivir..."

domingo, 21 de julio de 2013

Lo que me enseñó Monsters University





Vi Monsters University y sentí que en algún momento vas a sentir que no tenés futuro en lo que te gusta, que tus sueños no se van a cumplir, que tenés que rendirte y "move on" a otro sueño, porque la vida es así. Quizás soy una persona que va anotando demasiado los fracasos, pero eso sentí, que te dicen que tus sueños son algo bueno en que creer, pero no se van a cumplir siempre. Hay que ser realistas y enfrentar el reto de encontrar un nuevo sueño que si podás cumplir. Como cuando a un amigo le dijeron que dejara de estudiar Medicina porque lleva 10 años y no ha pasado a 5to año, o como cuando un conocido me dijo que llevaba 5 años en los mismos trabajos porque se había dado cuenta que no iba a poder tener un trabajo mejor. 
Soy pesimista e imagino que la lección es esa, sos el outcast, el que no va a tener éxito. El que estará rodeado de personas que lograron sus metas, por lo que sea, por tu apellido, tus conexiones sociales, tu fama, nunca por lo que tu sueño representaba. Aún así, en el fondo quiero creer que en efecto, si no lograste cumplir un sueño no es suficiente razón para dejar de soñar. 

Y así termina el pequeño monólogo después de ver Monsters University. 
Moviéndonos a temas más serios, soñar.

DOG

Ayer encontré este cómic.







Y para eso sirven los cómics. 
Con su permiso, voy a abrazar a mi perrita. 

martes, 16 de julio de 2013

Metáfora final

Caminar frente a la Sociedad Protectora de Animales de El Salvador y darse cuenta que justo a la entrada hay un pequeño perro rodeado de moscas, tirado después de su muerte, para que se pudra entre la basura. 
Darte cuenta que vos, igual que el resto de personas que pasan, solo te tapás la nariz y seguís caminando. Volteás y ves que alguien lanza cartones sobre el perro. No hay que verlo. NO HAY QUE VERLO. 

Las moralejas se sacan solas.

lunes, 1 de julio de 2013

Juegos Paralelos

Contar cuantos de tus compañeros de primer grado juegan a policías y ladrones. Mucho antes del boom de las maras. Ahora jugarían a policías y mareros.
Contar cuantas compañeras prefieren jugar a ese raro tipo de rondas.
Contar cuantos niños no juegan.
Sentarte solo a hacer cuentas en el patio durante el recreo.
Jugar con ellos pero sin ellos.
La maravilla de no pertenecer.

viernes, 31 de mayo de 2013

Un fallo anunciado

Luego de más de 1 mes de análisis de parte de la Sala de lo Constitucional, el Amparo solicitado por los asesores jurídicos de B.C., por la vulneración de sus derechos a la vida y a la salud, consagrados en la Constitución de la República, este fue declarado sin lugar debido a un razonamiento jurídico comprensible difícil de entender para aquellos que ven con pasión más que con verdadero análisis lo que subyace en este fallo.
Puntos a tomar en cuenta hay muchos, y antes de proceder con mi opinión sentaré mi posición: Soy de los que opinan que es la mujer quien tiene todo el derecho a decidir sobre su propio cuerpo. Soy pro libertad. Creo que es irónico pensar que somos una sociedad liberal, pensar que hay miles de personas con pensamiento libertario, que se oponen a la libertad de la mujer de decidir sobre sí mismas. 
También, siento bastante de mal gusto, y hasta cierto punto ridículo, que seamos una sociedad en la que si una decisión de la Sala de lo Constitucional nos gusta, ni analizamos porqué es correcta y comenzamos a santificar a los Magistrados, mientras que cuando una decisión como la de este caso no nos gusta, condenamos a los Magistrados sin hacer un debido análisis jurídico y se les sataniza al extremo.  No estoy haciendo una apología de los Magistrados, ni de una ideología o tendencia política, más bien creo que todo debe llevar su debido análisis.

Para comenzar, el fallo era evidente desde el momento en que Medicina Legal dejó sin asidero a los Magistrados del que pudieran tomarse para fallar en favor de B.C.  Siendo el informe tan explícitamente contrario a las pretensiones de B.C., es al Instituto de Medicina Legal a quien deberían estar satanizando toda esa parte de la sociedad civil que esperaba, equivocadamente, que se le autorizara abortar a B.C. Y digo equivocadamente, porque no era el derecho al aborto lo que se estaba analizando, como irresponsablemente publicó en su titular La Prensa Gráfica. La Sala no rechazó el aborto a B.C., sino que denegó el recurso de amparo al no comprobarse una vulneración concreta a sus derechos, desde el punto de vista meramente jurídico. Acá la palabra clave es "posibilidad". No se puede fallar en ningún caso de esta índole, según nuestras leyes vigentes, sobre la base de un hecho que puede o no puede suceder. No existen condiciones resolutorias en los derechos humanos, así como tampoco existe una jerarquización de derechos, que es lo que la fundación de Julia Regina de Cardenal parece empeñarse en querer aplicar. No es más valioso el derecho a la vida de la madre, que el derecho a la vida del feto que lleva en su vientre. Ahora bien, el fallo tiene puntos valiosísimos a tomar en cuenta que quizás no se han revisado en su debida forma.

1) Según consideraciones de los Magistrados, no se puede deducir que haya una omisión al derecho a la salud de la demandante, porque es lo que se desprende del informe de Medicina Legal, dado que las autoridades de salud pública le han brindado todos los cuidados necesarios. (Repito, no se estaba juzgando sobre si se debía abortar o no, sino un reclamo a las autoridades de salud.)

2) Las autoridades de salud han especificado que la posibilidad que se buscaba de disminuir el riesgo de mortalidad en la madre, y tomando en cuenta la condición anencefálica del feto, totalmente incompatible con la vida extrauterina, era la interrupción del embarazo, que no se pudo realizar debido a que se incurriría en un delito.

3) El fallo declara sin lugar el amparo al no comprobarse vulneración de parte de las autoridades de salud, que es lo que estaban demandando. La posibilidad de efectuar una interrupción del embarazo en el momento que sea absolutamente necesario, queda abierta, pues de lo contrario SI encajaría en el tipo jurídico de omisión, o incumplimiento de deberes. En este punto es en el que aquellos que insisten en jerarquizaciones de derechos, pueden pensar que hay que decidir quien es el mayor bien jurídico protegido, si la vida de la madre o la vida del feto que nacerá para vivir un máximo de horas muy limitado. 

En este caso, se pueden sacar un par de conclusiones:

1) El fallo NO inhibe a las autoridades de salud de interrumpir el embarazo de B.C., puesto que en un caso de extrema urgencia, los médicos estarían en la completa obligación de ejecutar procedimientos de cualquier tipo, con su justificación y razonamiento basado en la experiencia médica, para salvaguardar la vida de la madre, siendo la muerte del feto, una vez nacido, una consecuencia, lamentable, del proceso de salvar la vida de la madre, y esto se debería directamente a su patología y no a un acto tendiente a ocasionarle la muerte al feto.

2) Cada caso es diferente. Y este caso no podía sentar precedentes de ningún tipo, aunque es en ello mismo en lo que reside la posibilidad de aplicar una jerarquía no de derechos sino de momentos. Esa decisión debe ser tomada por el equipo de médicos que lleven el caso de B.C., puesto que jurídicamente se aclara un deber, el de proteger su salud, y un derecho, el de la vida, de parte de la madre, que en contraposición MÉDICA con el del feto, tiene mayor validez. Las consecuencias de estos hechos deben ser tomadas en cuenta y decididas por médicos.  

Los invito a una clara lectura de los considerandos de la sentencia y se darán cuenta que lo más probable es que en un par de semanas los médicos a cargo procederán a interrumpir el embarazo y se defenderán con lo establecido en esta misma sentencia que ahora todos denostan.  En lo personal la considero una de las sentencias con mayor fundamento que he leído.  Espero los médicos cumplan y apliquen los procedimientos que ellos, a su experiencia y buen juicio estimen convenientes para salvaguardar la vida de B.C., que es, como ellos lo mencionaron desde hace semanas, la interrupción del embarazo.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Paraíso del absurdo

En el bus, 2 muchachas de unos 20 años, sentadas detrás de mí:
-Vas a ir a la fiesta de José?

-No, porque de repente llegan gatos y no hay comida para nadie.

- Te entiendo. Más que ni dejan dormir porque cuando andan en la casa se va la luz.

-La luz es poco, hasta yo me salgo cuando llegan. La comida de ellos es rica.

- Yo la pruebo pero en el súper, porque es fácil hacerle hoyitos a las bolsas.

-Las bolsas esas son bien caras, si con eso me compro todo un rimero de pupusas de camarón.

-Si en el estero uno los agarra solos.Así vienen a las manos directos. Y grandes las babosadas.

-Ya me acordaste del Mauricio, lo has visto en el puesto de películas? Ya tiene la nueva de las Tortugas Ninja.

-A mí nunca me las compraron porque eran verdes y me da miedo lo verde.

-Cómo te puede dar miedo lo verde si es pura ecología?

-Vos solo sos política, Caro. Como que no leyeras el diario.

-Porque lo leo te digo que uno es verde.

- Yo no sé qué color soy, a mí los espejos me gustan.

Hasta ahí escuché cuando llegué a la parada que me dejaba cerca de mi casa. Juro que quería grabar esa conversación.
Los buses, fuente inagotable de inspiración.

miércoles, 3 de abril de 2013

El perro de Lambada

Lambada estaba ahí desde que tengo memoria. Siempre cansado, con esa dificultad para caminar y esa sonrisa eterna.
A nadie en la colonia le importaba que fuera un borracho. Era nuestro borracho. El borracho oficial de la colonia. El que buscaba donde pasar la noche en el parque, y el mismo que se asomaba a los portones de los edificios para pasar el tiempo mientras llovía. El mismo que nunca se negaba a hacerte un favor, como ayudarte a cargar, con sus pocas fuerzas, un tambo de gas a cambio de 5 colones, o luego de 1 dólar. 
Con el tiempo se fue encorvando. No era el mismo que yo veía cuando tenía 12 años. El mismo que cuando estaba demasiado ebrio se arrastraba por el parque y ostentó durante meses el apodo de "Arañita", hasta que se recuperó, se volvió a embriagar y recuperó al mismo tiempo su dificultad de caminar como bailando, y su apodo de Lambada.
Cuando se encorvó eran el amanecer de este siglo, como lo decía una presumida antología de poesía nacional. 
Lo seguí viendo en nuestras calles, pero ahora acompañado de un perro. Se veía que se habían adoptado el uno al otro. Eran una compañía callejera que era más feliz que mucha gente que suele presumir su felicidad.
Los vi durante años. Soportaron tormentas, soportaron hambre, los estragos del alcoholismo de Lambada, y sobre todo, la soledad compartida.

Hace ya un par de años que no veo a Lambada. Lo último que me dijeron de él fue que un día había estado demasiado grave, y cuando parecía que moriría en la calle, llegó una hija y se lo llevó. Se suponía que se recuperaría en su casa. Tenía unos 70 años o más. Dicen que se le escapó a su familia, siempre acompañado del perro con el que compartía sus aventuras.
Dicen que pasaron semanas y no lo volvieron a ver. Y luego meses.
Jamás conocí a la familia de Lambada. Jamás conocí el nombre de Lambada.
Ayer vi al perro de Lambada, buscando comida en la basura. Sin Lambada.
Solo.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Morriña

"Ah, ¿pero sabéis qué?, continuó Álvaro sin hacerle caso, se me ocurre otra palabra, una, una que es la contraria de la otra y, bueno, en realidad no es castellana, es gallega, pero la conocemos todos los españoles, es una palabra bien bonita, escuchad cómo suena, qué graciosa: morriña. Al oír la música de esta palabra, el organillero aplaudió muerto de risa y le pidió a Álvaro que la pronunciara seis veces seguidas, tratando de repetirla y riéndose cada vez que la escuchaba. Repentinamente eufórico, Álvaro explicó que la morriña era una especie de nostalgia por la tierra natal, un sentimiento lejano y triste pero también un poco dulce. Y que ser republicano y español era como la morriña, un sentimiento agridulce, un honor y un lamento. Es una pena con vaivén, de marineros, dijo Álvaro, pero un poco marineros somos todos."

"El viajero del siglo" de Andrés Neuman.