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domingo, 27 de diciembre de 2015

999 formas del amor: # 998

Casi desde inicio de año veía unos ancianos. Una pareja que siempre estaba sonriente. Él la llevaba de la mano, le llevaba una vieja y sucia cartera, llena de cosas que para nosotros, los demás, es únicamente basura.
Él, tan alto, con su sucia barba, lleno de sudor, siempre con corbata, con zapatos rotos. Ella sonriente, callada, apretando su mano.
Hace un par de meses comencé a verlo solo. Cada vez más demacrado. Parece siempre molesto. O triste. O ambos.
Porque esa es una forma del amor. Enfrentar la soledad. Aceptarla.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Los solidarios somos más

El Salvador es un territorio de poco más de 21 mil km cuadrados en el cual todos halan por su lado. En el cual está prohibido ser minoría, y sobre todo penado con el mayor de los oprobios no ser "vivo", no pensar egoistamente en el Yo. Ignoremos el Súper Yo y los otros Yo. El Salvadoreño es el mero YO.
Por eso, no es sorpresa que nos molestemos tanto porque la OPS (Organización Panamericana de la Salud), solicita un grupo de médicos voluntarios a quienes contratarán para ir a colaborar en el tratamiento del Ebola en África.  Nos molesta. Nos enoja. Nos encabrona.
Estoy absolutamente consciente de que hay responsabilidades gubernamentales, planes de acción en el tema de la famosa Chikungunya, etc, etc. Lo que no deja de lado la resposabilidad de cada uno.
Sin embargo, uno lee la noticia en FB, en cualquiera de los periódicos digitales:




Y encuentra esto:








La premisa es "que se mueran en África, todo está bien mientras no venga la enfermedad acá". No hay ninguna sorpresa porque este sigue siendo el país caricatura. Pero en fin, los solidarios somos más. LOS BUENOS SOMOS MÁS.  Esto somos.

jueves, 24 de abril de 2014

Abril

Abril es el mes en el que pasa todo.
Dice Sanz que "nuestro amor era igual que una tarde de abril, que también es fugaz, como ser feliz".
Dice Sabina que "¿Quién coño me ha robado el mes de abril?"
Dice Fito, cantando con Spinetta que "Qué bello abril, sos vos".
Dice Silvio que "Mucho más allá de mi ventana, mi esperanza jugaba a una flor, a un jardín, como esperando abril".
Y en fin, todo pasa en abril.
Aniversario de la muerte de mi papá. Se supone que en algún momento de mi vida pueda recordar que ya no está sin ponerme a pensar en lo diferente que sería la vida si tan solo...
Es el tonto aniversario número 8 de este blog. Uno no se habría imaginado que se podía tener 8 años escribiendo en el mismo cuaderno gastado.
Es el aniversario de haber conocido a mucha gente importante. Importantísima.
Cada día es el aniversario de algo, pero nunca es suficiente.
Pero todo pasa cuando sabés que ya tenés 1 año compartiendo la soledad, la tristeza, la felicidad, la vida, repartida en todos los momentos posibles, en toda esa cadena de futuros recuerdos, con alguien que se toma el tiempo de quererte, de dejarse querer, de decirte lo bueno y lo malo, lo que vale la pena y lo que no.
Gracias, Patty. 

jueves, 6 de febrero de 2014

"Clase"

2 cosas que aprendí sobre la clase política mientras veía la entrevista a Will Salgado en TCS.




1) Lo último que tiene la clase política, es clase.
Will Salgado se expresa con el cinismo de saberse parte de una clase en la que no se gana el puesto con educación, sino con dinero. El elitismo político que se devuelve favores entre ellos, que no requiere la opinión popular, que está ahí para mandar sobre vos, que tenés el derecho de elegir cual de todos ellos te mandará. El podrido elitismo político clientelista.

2) Para la clase política no contamos
Según lo que Will Salgado explicó, iba a consultar con la gente para ver por quien votarán en segunda vuelta, y él decidirá a quién apoyarán. El voto borrego una vez más haciéndose presente. El voto borrego que también parecen manejar Tony Saca o la dirigencia de GANA.
NO contás, ellos van a decidir a quien elegís.

¿Es esa la clase política que merecemos?
O quizás es un poco como canta Fito Páez: "Los poderes organizan cual será la repartija de los bienes de la época"

jueves, 9 de enero de 2014

Gravity: entre Ray Bradbury y Álvaro Menéndez Leal

Siempre he sido defensor acérrimo de la literatura de Álvaro Menéndez Leal (para mí jamás cambió de apellido), y por eso de repente leo cosas y siento que algo de él tienen. Recuerdo sus entrevistas, sobre todo su última entrevista, publicada si no me equivoco en El Diario de Hoy, en la que dejó su fino humor y cinismo en cada frase. 
Por esa fascinación de lector que me genera Menéndez Leal, cuando hace unos 6 meses me enteré que Alfonso Cuarón estaba por sacar su "Gravity", y leí la sinópsis, no pude menos que relacionarla. 
No puedo dejar de pensar en el horror de la idea de ser un astronauta que luego de luchar por su vida queda a la deriva por toda la eternidad. 
Recordé también inevitablemente a Ray Bradbury, casi que el Papa de la ciencia ficción de mediados del siglo pasado, y quien tiene mucho eco en la obra de Menéndez Leal. 




Recordé esto:
CALEIDOSCOPIO
Ray Bradbury

El primer impacto rajó la nave como si fuera un gigantesco abrelatas. Los hombres fueron arrojados al espacio, retorciéndose como una docena de peces fulgurantes. Se diseminaron en un mar oscuro mientras la nave, convertida en un millón de fragmentos, proseguía su ruta semejando un enjambre de meteoritos en busca de un sol perdido. 

-Barkley, Barkley, ¿dónde estás? 

Voces aterrorizadas, niños perdidos en una noche fría. 

-¡Woode, Woode! 

-¡Capitán! 

-Hollis, Hollis, aquí Stone. 

-Stone, soy Hollis. ¿Dónde estás? 

-¿Cómo voy a saberlo? Arriba, abajo... Estoy cayendo. ¡Dios mío, estoy cayendo! 

Caían. Caían, en la madurez de sus vidas, como guijarros diminutos y plateados. Se diseminaban como piedras lanzadas por una catapulta monstruosa. Y ahora en vez de hombres eran sólo voces.
Voces de todos los tipos, incorpóreas y desapasionadas, con distintos tonos de terror y resignación.
-Nos alejamos unos de otros. 

 
 
Luego pensé en "Una cuerda de Nylon y Oro", en la que el astronauta, al igual que la Dra Stone en "Gravity,", queda varado en el espacio, para siempre, con el terrorífico giro de la vida eterna del personaje, flotando, sin poder llevar una cuenta exacta de amaneceres y viendo la destrucción del planeta. 
 
 
Y así, todo es una copia de una copia de una copia, o mejor dicho, es una cantidad de influencias maravillosas. Esta vez, el terror de la soledad y el vacío, es mostrado de una manera increiblemente maravillosa.  Dicho lo anterior, vayan a ver Gravity. 

domingo, 8 de diciembre de 2013

Sabiduría popular

Ruta 44

- "Yo fui el año pasado a Estados Unidos a pasar el mes de las fiestas con mi tía".
 - " Y cómo es? ¿Es helado? Yo quisiera ir, pero dicen que es helado, la gente te mira feo y todo es más caro."
- "Fijate que es bonito, pero si es helado, y allá cuando no hablás inglés andás perdido hablando a puras señas. Lo que menos me gustó es que todos viven demasiado rápido. Todos viven solo para trabajar".
-" Yo por eso prefiero vivir acá. Allá para pasear, pero no me imagino viviendo. En este tiempo la gente vive solo para trabajar, casi se le olvida vivir..."

viernes, 15 de noviembre de 2013

"I'm Sad"

"I'm sad".
-About what?, she asked.
"About everything". She sat down on the bed next to me, even thought I knew she was in a hurry.
-What's everything?
I started counting on my fingers: "The meat and dairy products in our refrigerator, fistfights, car accidents, Larry". - Who's Larry? "The homeless guy in front of the Museum of Natural History who always says 'I promise it's for food' after he asks for money. How you don't iknow who Larry is, even though you probably  see him all the time... how the sun is going to explode one day, how every birthday I always get at least one thing I already have, poor people who get fat  because they eat junk food because it's cheaper..." That was when I ran out of fingers, but my listwas just getting started, and I wanted it to be long, because I knew she wouldn't leave while I was still going. "...domesticated animals, how I have a domesticated animal, nightmares, Microsoft Windows, old people who sit around all day because no one remembers to spend time with them and they're embarrassed to ask people to spend time with them, secrets, dial phones, how chinese people own mexican restaurants but mexican people never own chinese restaurants, mirrors, tape decks, my unpopularity at school, Grandma's coupons, storage facilities, people who don't know what the Internet is, bad handwriting, beautiful songs, how there won't be humans in fifty years".
"Who said there won't be humans in fifty years?", she said.
"Are you an optimistic or a pessimist?"
She looked at her watch and said, "I'm optimistic". 
"Then I have bad news for you, because humans are going to destroy each other as soon asi it becomes easy enough to, which will be very soon". 
"Why do beautiful songs make you sad?"
" Because they aren't true".
"Never?"
"Nothing is beautiful and true". 
She smiled, but in a way that wasn't just happy, and said: "You sound just like Dad".
 
 "Extremely loud and incredibly close", de Jonathan Safran Foer.

martes, 5 de noviembre de 2013

999 formas del amor #11

2 de noviembre.
Toda mi familia, abuela, madre, hermana y yo, recorriendo 2 de los cementerios donde quedó la mayoría del resto de mi familia.
Mi abuela, un ser de otro tiempo, cansada, con 80 años en su espalda, recordando cosas que parecen increíbles, perdiendo la fuerza poco a poco, llega a ver a mi abuelo. Limpiamos la tumba, se le pinta su cruz, le dejamos las flores que llevábamos.
Mi abuela ve hacia la tierra donde hace 20 años se enterraron los restos de mi abuelo, y dice:
"Vine a verte, Pito. Si dios me presta vida, regreso el otro año, a verte como siempre". Los ojos se le ponen rojos.
La abrazo. Me siento devastado y camino con ella.
Hay cosas que permanecen para siempre.

sábado, 19 de octubre de 2013

From "A Little Cloud"

"He felt how useless it was to struggle against fortune, this being the burden of wisdom which the ages had bequeathed to him"



"There was no doubt about it: if you wanted to succeed you had to go away...
Could he write something original? He was not sure what idea he wished to express but the thought that a poetic moment had touched him took life within him like an infant hope".

James Joyce en "A Little Cloud", uno de los relatos de "Dubliners".

domingo, 15 de septiembre de 2013

999 formas del amor. Forma #20

Restaurante capitalino. 
Juegan los 2 equipos con mayor fanaticada en El Salvador. No son Alianza, ni Firpo, ni FAS, ni Águila. Ni siquiera es la selecta porque el apoyo popular, y por ende el patriotismo, ha decaído una vez se conoció que los jugadores, antes héroes de la patria, se ganaban unos cuantos miles de dólares vendiendo resultados de los partidos. Digamos que algo así como nivel amateur de funcionarios de gobierno. Pero no juegan ninguno de ellos. Juegan el Barcelona y el Real Madrid, esos equipos que desconocemos porqué hemos apoyado desde hace décadas.
Primero juega el Barcelona. El Sevilla pone resistencia durante mucho de los 90 minutos. Al final, decenas de cervezas de por medio, puteadas, y coqueterías con las meseras aparte, el Barcelona gana con un poco de polémica 3-2. 
Luego es el turno del Real Madrid, que aflictivamente consigue un empate a 2 de visita con el Villareal. 
Pero las puteadas no importaban, ni las cervezas, ni el sonido ambiente que no permitía hablarse. El amor era la pareja, ambos de unos 40 años, ella con la camiseta de Neymar, él con la camiseta de Cristiano Ronaldo. Abrazados durante todo el partido. Celebrando los goles del equipo contrario. Sonriendo. Compartiendo. Amando.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Harmony

El recurrente camino a casa. Paso por un gimnasio lleno de sudorosas señoras y señoritas que salen y entran a sus respectivas clases de lo que sea que se haga en un gimnasio.

Voy con mis audífonos puestos como siempre. Escucho Morrissey. Suena "Nobody Loves Us". No me doy cuenta cuando la voy cantando. Como dice mi abuela, camino como un cerdo, viendo al piso, sin observar la cara de nadie. No tiene sentido ver al frente. Casi me doy de frente con dos chicas que salen del gimnasio. Me disculpo con mucha vergüenza. Las dos chicas sonríen. Se ve que son de alguna parte de los Estados Unidos, o algo así. Los rasgos anglosajones las delatan. 
Una ve a la otra y le dice: "See, that's what I was talking about, this guy doesn't have a great voice but he's got plenty of harmony". Sigo mi paso despidiéndome y me quedo pensando en lo mala que es mi voz, y en qué quiso decir ella con mi armonía. Siento que me dijeron simpático, que es el clásico "feo pero agradable". 
Sigo cantando.

domingo, 21 de julio de 2013

Lo que me enseñó Monsters University





Vi Monsters University y sentí que en algún momento vas a sentir que no tenés futuro en lo que te gusta, que tus sueños no se van a cumplir, que tenés que rendirte y "move on" a otro sueño, porque la vida es así. Quizás soy una persona que va anotando demasiado los fracasos, pero eso sentí, que te dicen que tus sueños son algo bueno en que creer, pero no se van a cumplir siempre. Hay que ser realistas y enfrentar el reto de encontrar un nuevo sueño que si podás cumplir. Como cuando a un amigo le dijeron que dejara de estudiar Medicina porque lleva 10 años y no ha pasado a 5to año, o como cuando un conocido me dijo que llevaba 5 años en los mismos trabajos porque se había dado cuenta que no iba a poder tener un trabajo mejor. 
Soy pesimista e imagino que la lección es esa, sos el outcast, el que no va a tener éxito. El que estará rodeado de personas que lograron sus metas, por lo que sea, por tu apellido, tus conexiones sociales, tu fama, nunca por lo que tu sueño representaba. Aún así, en el fondo quiero creer que en efecto, si no lograste cumplir un sueño no es suficiente razón para dejar de soñar. 

Y así termina el pequeño monólogo después de ver Monsters University. 
Moviéndonos a temas más serios, soñar.

lunes, 1 de julio de 2013

Juegos Paralelos

Contar cuantos de tus compañeros de primer grado juegan a policías y ladrones. Mucho antes del boom de las maras. Ahora jugarían a policías y mareros.
Contar cuantas compañeras prefieren jugar a ese raro tipo de rondas.
Contar cuantos niños no juegan.
Sentarte solo a hacer cuentas en el patio durante el recreo.
Jugar con ellos pero sin ellos.
La maravilla de no pertenecer.

sábado, 8 de junio de 2013

Profesores ancestrales

En mi vida he tenido muchos, muchísimos maestros. Tuve a la que le caía mal por mini sabiondo en la prepa, la Profesora Diana Guerra. No la juzgo. Le caía mala mucha gente, cualidad que he mantenido con los años.
Luego, tuve una maestra que, debido al auge que tuvo la telenovela "Carrusel", todo el grupo se encariñó de ella y protestamos para que fuera nuestra maestra durante 3 años consecutivos. Y quizás habrían sido 4, si no se le ocurre a mi padre morirse y perdemos la capacidad financiera de pagar ese colegio, y me toca entrar a escuela pública. Una desaparecida Alberto Masferrer, que se ubicaba donde ahora es un rimbombante "Centro Escolar Fernando Llort". Ahí, tuve como profesora a una señora que me tomó la medida de enemigo en el momento que le corregí en una clase sobre el tamaño de Belice y su comparación con El Salvador. 
Acá hay un lapsus de escuelas que me tuvieron por meses y que no vale la pena mencionar.
En 6º grado, tuve de maestro por primera vez a un hombre. Era un tipo que aseguraba que en las marchas de Andes los maestros llevaban un camión repleto de armas, por si se veían en la obligación de defenderse. 
Cuando pasé al entonces mítico "Tercer Ciclo", conocí lo que significaba que te separaran materias por maestro. Tuve un profesor de Literatura, que allá por 1996 nos obligó a coleccionar el suplemento sabatino del diario Co Latino. No iba a saber sino hasta muchos años después, todo lo que le debía. Aún conservo los suplementos. A mí siempre me gustó coleccionar recuerdos.
Tuve en ese 7º grado, de maestros, a uno de música que murió cuando el año escolar finalizaba. Otro, era el de Ciencias Naturales, que todo mundo llamaba el "Hisopo", porque su cabello canoso parecía un casco. Y claro, ahí conocí a uno de los maestros que más me marcaron la vida. El Profesor Pérez Meléndez me daba clases de Ciencias Sociales, y se encargaba de suplir, ocasionalmente, es decir casi nunca, a los maestros que faltaban. Me dio un par de clases de Ciencias Naturales, una de Literatura, y un par de maravillosas clases de Matemáticas.  Con él, aprendí más de lo que había aprendido en los 6 años anteriores. 
En las clases de Sociales, recuerdo como nos hacía ver que eran los sistemas los que debían ponerse al servicio de las sociedades, y no a la inversa. Hoy, podría definirlo como un hombre de izquierda progresista.  Cuando nos dio clases de Ciencias, nos hizo redefinir el conocimiento del universo comprensible a través de los datos, y del increíble camino del escepticismo. Mi maestro era un polímata. 
Recuerdo que fue gracias a él, que conocí por primera vez aquello de que todas las religiones anteriores al Cristianismo, podrían basarse en una idea grabada en nuestro inconsciente colectivo, que tendría que ver con razas inteligentes extraterrestres. Y no se casaba con esa idea. Nos hacía dudar de todo. Hasta del conocimiento que nos impartía.  
Recuerdo que en Matemáticas comenzábamos a ver los casos de Factoreo, y entonces, recuerdo que improvisé un método para llegar a las respuestas en uno de los casos, que jamás me falló.  Él se emocionó y dijo que había que seguirlo tratando. Luego, regresó el profesor de Matemáticas titular, y me dijo que las cosas ya venían dadas. Si no aplicaba el método establecido, la respuesta era incorrecta.
Pasó el Tercer Ciclo, y gané unas medallas más. Medallas inservibles, si me preguntan. 
Así entré al Bachillerato, donde tenía una decena de maestros. Un ex estudiante de seminario sacerdotal, me daba Filosofía. Tenía 2 profesores de Ciencias. Uno de ellos me daba el Laboratorio, y no podía pronunciar correctamente las erres. 
Tuve un maestro de Literatura que jamás me habló de Borges ni Cortázar, pero era un jesuita y había que respetarlo. 
Teníamos al Profe Balta, que nos daba Biblia. Era un profesor legendario. Murió con las botas puestas. Aún daba clases en el colegio, y años después me avisaron que había muerto. Pasé 2 horas en shock. Era bromista, cercano, amigo. 
Tuvimos al Profe Majano que nos daba Matemáticas. No estuvo más de un año. Luego estaba el profe de Sociales, a quien luego encontré años después en la UES y cuando me reconoció, me dijo: Vos fuiste mi mejor alumno.
De Bachillerato recuerdo casi 5 maestros que nos dieron clases de Religión, y a la Profesora Karina que nos saba clases de Inglés, y a quien me divertía haciéndole burla. Quizás era su voz desesperante o su intensa necesidad de domar nuestros espíritus de jovencitos, pero era odiada por muchos. Un odio que no merecía.
Tuvimos otra serie como de 4 maestros de computación, cuando el internet salvadoreño andaba en pañales y una hora de cibercafé costaba 30 colones. 
Jamás olvidaré al Profesor Velis, que nos enseñó, muy a su modo, literatura. Era difícil, titánicamente difícil respetarlo. Pero jamás dudé de su conocimiento. Lo encontré casi 10 años después, intentando entregar su participación en un certamen de juegos florales en la Casa de la Cultura de Santa Tecla. Ojalá hubiese tenido tiempo de decirle que gracias a él comencé a escribir. 
Fui creciendo, y conmigo, mi obligación natural y social de obtener un título universitario. 
Comencé Ciencias Jurídicas en la UES, y tuve 5 maestros que eran respetables, pero no entrañables. Uno de ellos me daba Filosofía y se llamaba Heriberto Montano. Una vez alguien le llevó un poema de Neruda y él no lo reconoció. Dijo que era un mal poema. Los amigos se burlaron. Incluso, en una clase de Seminario que nos dio, le presentamos un proyecto que denegó. Entregamos el mismo la siguiente semana y dijo que, en efecto, habíamos avanzado mucho. Descanse en paz, Lic. Montano, poeta. 
Pasaron los años y me fui llenando de conocimiento y de maestros entrañables unos, y llenos de anécdotas malas los otros. 
En primer año nos daba Sociología un Lic al que llamábamos Chocovito. Llegaba a diario a preguntar a la clase como había quedado su telenovela favorita, aquella con Angélica Aragón. 
Fue ese un año convulso, y tuvimos el cambio al final, del campus central de la UES, a unos edificios en pleno centro de San Salvador. Ahí nos dieron clases abogados de regular prestigio, junto a abogados que en su tiempo habían sido magistrados. Más y más conocimiento. 
Y así, finalmente me gradué después de años de tener maestros que, si bien no me cambiarían la vida, me darían la mitad de las armas para ser una persona con principios.
Y ahora, sigo viviendo y según lo que establece el reglamento del crecimiento, ya no tengo maestros. Ahora, estoy atento a lo que me dice todo aquel que pueda enseñarme algo. 
Hay maestros que me enseñaron a dudar de todo. Agradezco el escepticismo.
Hay maestros que me enseñaron a imaginar y crear. Agradezco la imaginación.
Hay maestros que me enseñaron a interpretar. Agradezco la relatividad.
Hay maestros en todas partes.

lunes, 7 de mayo de 2012

Adulto Moderno.


Conversaba con un amigo sobre su plan de futuro. Apenas logramos caer en la cuenta que quizás este sea el plan que se espera.


Como dice Mark Renton al final:
"I'm gonna be just like you. The job, the family, the fucking big television. The washing machine, the car, the compact disc and electric tin opener, good health, low cholesterol, dental insurance, mortgage, starter home, leisure wear, luggage, three piece suite, DIY, game shows, junk food, children, walks in the park, nine to five, good at golf, washing the car, choice of sweaters, family Christmas, indexed pension, tax exemption, clearing gutters, getting by, looking ahead, the day you die."

martes, 1 de mayo de 2012

Camino a casa



Camino a casa, en transporte de la empresa, me sentí como Mark Renton en Trainspotting:
"Here I was surrounded by my family and my so-called mates and I've never felt so alone. Never in all my puff."
Y no, no iba mi familia ahí, ni mis amigos. Y sí, me he sentido así o más solo.  

martes, 3 de abril de 2012

"Yo soy el contexto."










Me he preguntado cuántas veces he sentido que en el fondo de mi mente vive un Kevin Katchadourian que no le encuentra sentido a nada y está dispuesto a cometer una tontería para reconocer su lugar en la tierra. Aunque después no sepa porqué hizo lo que hizo.
La buena noticia es que solo es una película basada en un libro.
La mala noticia es que ahora comprendo mucho a mi alrededor.





domingo, 12 de febrero de 2012

Ilusiones

En el bus, sentado y a unos minutos de llegar a casa. 
Parada frente a mi asiento va una señora con sus dos hijos. La niña tiene 14 años. Lo sé porque su madre lo mencionó en el objeto de este post. Le dijo sus ilusiones.
"Imaginá, ahora tenés 14 y vas a 9º grado. Saldrás de bachiller a los 16. A los 20 casi por cumplir 21 serás profesional. A los 23 tenés trabajo, a los 25 tu propia empresa. A los 27 ya tenés pisto para toda la familia. "
 Los padres se ilusionan demasiado.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Cosas de moda

Autodenominarse como el raro es algo de moda. Definirse como alguien especial, único, indefinible.
Es necesario, imperativo, tener gustos que sean raros para mucha gente y que tengan suficiente gente como para sentir que se pertenece a algo. Mucha gente no diría que le gusta el rap árabe si nadie más lo dijera.
Es lo de moda sentirse el raro, el que se viste distinto, el que tiene gustos distintos a las mayorías, el que come cosas distintas, el que va contra el sistema.
Es lo más "in" decir que leemos a Marx, Nietszche, Camus, Cortázar, Rimbaud. 
Es lo mejor cuando decimos lo liberales que somos socialmente y lo comprometidos que somos con el cambio social. 
Es aburridísimo que nos guste la película que les gustó a todos.
Es aburridísimo también que nos guste la música de artistas que ya sabemos que es mala a todas luces.
Es aburridísimo que me guste música de los Beatles. A todos les gusta ahora.
Escribir en blog es aburridisimo.
Mejor termino el post aquí, me veo en el espejo y trato de convencerme como un mantra, que soy especial, único e irrepetible, como todos los demás.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Muñequitos de papel




Sadako Sasaki no nació en agosto de 1945. En esa época la niña estaba en el vientre de su madre, quien sufrió la radiactividad de Hiroshima. A los 12 años enfermó de leucemia. Según una antigua tradición japonesa, un joven que está a punto de morir puede salvarse si construye con sus manos 2 mil cigüeñas de papel. Sadako se puso a trabajar y llenó su habitación con pequeños pájaros de colores. Llegó a confeccionar 544. Fue entonces que todos los estudiantes japoneses se entregaron al delirio de fabricar cigüeñas de papel. Pero la radiación derrotó al mito. Las últimas palabras de Sadako fueron: "¡Papá, mamá, no lloren!". Eso fue en 1957.

Comienzo a creer que por aquí deberíamos comenzar a hacer muñequitos de papel. Es todo tan inútil, tan efímero, tan triste.