Mostrando entradas con la etiqueta Diccionario innecesario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diccionario innecesario. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de marzo de 2015

999 formas del amor: #421

Tus manos.
Tus manos sintiendo, trabajando, tocando.
Tus manos pequeñas y tibias.
Tus manos junto a las mías.

miércoles, 11 de junio de 2014

Top 6 de tatuajes cliché

Cada vez que me preguntan si me haría un tatuaje digo que no. No los odio. Solamente no son lo mío.
Mi novia tiene 2 tatuajes, y muchos amigos tienen tatuajes, pero siempre hay los tatuajes clásicos, los tatuajes repetidos hasta la saciedad. Los tatuajes cliché.

1) La Mariposa.
2) El atrapasueños.
3) Estrellas
4) Huellas de perro.
5) Frases de películas, libros o canciones.
6) Kanjis japoneses.

Seguro se me escapa alguno.

P.s No tuve ganas de poner fotos.

viernes, 2 de mayo de 2014

Viajar

"Y yo le dije, antes que él siguiera, que me parecía magnífico, que no hay nada como viajar  y conocer mundo, ciudades distintas y cielos distintos, y él me dijo que el cielo era igual en todas partes, las ciudades cambiaban pero el cielo era el mismo, y yo le dije que eso no era verdad, que yo creía que no era verdad ..."

Los Detectives Salvajes, de Roberto Bolaño. No, no es Chespirito.

domingo, 18 de agosto de 2013

7 tipos de nombres a evitar si buscas trabajo usando Facebook

En la era de la información, el mundo se hace cada vez más pequeño, y es por eso que se debe ser en extremo cuidadoso en la imagen que se brinda a la gente, y sobre todo a los futuros empleadores.
La primera impresión suele ser importante, aunque no lo sea todo, y por ello es muy importante el nombre que usaremos en nuestras redes sociales, si las usaremos para buscar trabajo, y no solo para jugar Candy Crush y similares.  


La experiencia me ha llevado a reconocer 6 tipos de nombres que las personas usan en Facebook, y que son un absoluto fracaso, si lo que se quiere es que te tomen en serio. Este es el breve listado:

1) Todo nombre al que le agregués como sufijo "ix".  Ejemplos: Pedrix, Juanix, Sofix, etc.

2) Todo nombre que lleve un adjetivo calificativo. Ejemplos: Juana Sabrosa, El Lindo Antonio. Macario Sexy.

3) Todo nombre que agregue un animal. Ejemplos: El Mapache Alberto, La Ardillita Sonia.

4) Todo nombre que conlleve su estado emocional implícito. Ejemplos: Petronila Deprimida, José Felicidad.

5) Todo nombre al que le agreguen apellidos de sus artistas favoritos. Ejemplos: Karla María Cobain Vedder, Danilo José Disney Pixar, Mario Alberto Tarantino.


6) Todo nombre que lleve una marca comercial. Ejemplos: Fidel Ramos BMW, Carlos Morán Toyota.

7) Todo nombre que incluya en él sus creencias religiosas. Ejemplos: Marcela hija de Dios Sánchez. Antonieta " salvada por dios" Reyes, Julio "Cristo Viene" Pérez. 

Agreguen 10 puntos extra de no tomar en serio si le agregan diminutivos, y sobre todo si se combinan en cualquier forma, dos o más de las siete anteriores.

Tomar nota si están buscando trabajo usando sus redes sociales y desean ser tomados en serio, de lo contrario, todo es libre, ¿o no?

miércoles, 7 de agosto de 2013

Encrucijada moral Nº 797

Camino a mi casa en tarde- noche de un martes que parece domingo solo por la vacación. 
Trato de llegar temprano porque he prometido a mi abuela, que no vive conmigo, que tomaré café con ella antes que se vaya. Eso suele ser a las 7 pm. Son las 6:40 pm cuando camino.
Llevo mis audífonos puestos para que nadie me interrumpa en mi camino. Funciona siempre. Casi siempre.
Una señora de unos 85 años me llama desde el otro lado de la calle. Cruzo, le pregunto que necesita y me dice que necesita encontrar una tienda cerca. Es 6 de agosto y obvio todo está cerrado. Recuerdo la única tienda cercana que abre todos los días del año. Una tienda que se mantiene por los ebrios de las colonias cercanas. Le menciono a la viejecita que si necesita algo de ahí la puedo llevar a la tienda porque queda camino a mi casa. Acepta, pero la lluvia está cercana y le digo que si gusta, le puedo ir a traer lo que necesite sin que ella camine hasta la tienda. Acepta. Saca 3 monedas de $1 y me dice que quiere una cajetilla de diplomat rojos. No sé qué decir. Pienso muchas cosas. Pienso que ella no debería confiar en un extraño y darle su dinero. Pienso que yo no debería comprarle cigarros. Pienso que no me gustaría que a mi abuela le pasara eso. Estoy en una encrucijada de esas en las que me meto cuando aparentemente son cosas sencillas. 
Corro y compro la cajetilla de cigarros. Le llevo el cambio y le entrego todo. Entonces me ve con esos enormes ojos llenos de pasado doloroso y me dice: Yo sé que no me vas a dejar hasta que llegue a mi casa. 
No puedo negarme, le pregunto donde es y camino con ella. Es alrededor de 5 cuadras abajo de donde la encontré. La llevo y me cuenta que tiene 3 hijos, un abogado y dos ingenieros. Le digo que soy abogado, no me cree. Me pregunta mi edad y me dice que está segura que tengo 21. No le creo y sé que lo dice por cortesía. 
Llegamos a la puerta de su casa. Me entrega sus llaves y me dice que busque la que está manchada de rosado. Es la de su casa. Ninguna llave está manchada. Las pruebo todas hasta que encuentro la correcta. Pienso que ella no debería confiarle sus llaves a un extraño. Me dice su nombre y me dice que su casa está a mis órdenes el día que yo necesite lo que sea. 
Camino a casa, olvido su nombre y me quedo pensando en esa mirada de tristeza acumulada durante años. Mientras tanto es tarde y mi abuela me espera para el café.

martes, 30 de julio de 2013

Leer

Sobrevivir al estresante viaje diario de cada mañana en la 101 D. Pensar en la poca esperanza del mundo. Saber que dejaste de soñar las cosas grandiosas de hace años. Querer escribir en gerundios. 
Perder la fe y seguir parado viajando junto a esos otros 85 sudorosos salvadoreños madrugadores que decidieron subirse a la modernidad de nuestro sistema de transporte público, porque simplemente no tienen, no tenemos, otra opción.
Logro sentarme, y se me ocurre leer la antología de cuentos de Javier Marías que estoy leyendo, y no paso de la ocurrencia porque siento demasiado sueño. Trato de dormir sentado, como una habilidad que tengo desde hace algunos años, y que estoy mejorando a tal grado que casi puedo dormirme parado en el bus. 
Siento que muero de sueño. Cierro los ojos y cuando los abro estoy unas 3 paradas después. Veo a todos lados y el bus está vacío por primera vez. Algunos asientos reclaman gente que sigue el mismo viaje que yo. 
Y entonces me siento maravillado. En el asiento de adelante un señor lee un libro. En el asiento de al lado una muchacha lee un libro. En otro asiento un señor lee el periódico. Me animo al darme cuenta que a la gente aún le interesa leer.
Y entonces me tomo el tiempo de leer lo que lee cada quien. El señor del periódico está asustadísimo leyendo sobre el conflicto en Siria. Le dice a su vecino de asiento que no entiende porque la gente se mata en todos lados.
La muchacha que lee lleva "El Secreto", y hace pequeños puntos con una pluma roja en alguna que otra frase. 
El otro señor va leyendo un libro que no logro identificar, pero si leo el capítulo: "Como mejorar su actitud". 
Entonces pienso, ¿por qué el salvadoreño lee eso? 
Pienso en lo que deberíamos, lo que necesitamos, lo que tenemos, y lo que queremos leer. Son todas cosas distintas. A veces creo que como parte de nuestra naturaleza nos toca leer libros de superación personal, porque hemos vivido demasiado tiempo enredados en el victimismo. Ensimismados en una sociedad que se hunde día a día. Y los que no se quieren hundir hacen lo que sea por escapar, hasta disfrazarse de élite intelectual. Porque tienen miedo.
Siento que estamos obligados a leer los mismos libros. Los que poco nos van a dejar. Y no, ya no basta simplemente leer en el bus. Importa mucho qué leés. 
Pero los problemas son cíclicos. Vuelvo a pensar que no hay esperanzas. Siento el libro pesándome mucho en el maletín, junto a mi almuerzo. Cierro los ojos, duermo. Quizás sueñe con la libertad, la esperanza, con el fin. Lo que pase primero. 

martes, 16 de julio de 2013

Las canciones perdidas

Existe un lugar en el infierno ese en el que todos creen, reservado precisamente para aquellos que repiten la canción que le dedican a una mujer. 
Probablemente te equivocás y le hablás a una mujer en el 2011 de una canción que le dedicaste a alguien en el 2005. Pero si sos de ese tipo de personas que llevan la cuenta exacta de las canciones y sus títulos, será imposible repetirlas. 
Todos hemos dedicado una canción y queda en la vida como una anécdota bonita. La mayoría de veces es así. Y sucede que a veces lo hacemos sin pensarlo y a veces de la forma más premeditada. Pero, ¿cuántas veces hemos desperdiciado una canción?
Una canción que dedicaste y ahora ya no significa nada para quien se la dedicaste es una canción perdida. 
En la vida, puedo decir que recuerdo muchas canciones dedicadas y las que recuerdo más son las que significaron algo muy fuerte y aún son importantes para mí. Esas canciones son irrepetibles y quizás hasta se vuelven un recuerdo en sí mismas.

Jamás olvidaré por ejemplo, del pasado y que no repetiré:
"Don't go away" de Oasis.
"Everything" de Michael Bublé.
"Les Deux Pianos" de Yann Tiersen.
"She's so high" versión de Everclear.
"Dizzy Miss Lizzy" versión de los Beatles.
"Todo se transforma" de Jorge Drexler.
"Mi guitarra y vos" de Jorge Drexler.
"God only knows" de Beach Boys
"Songbird" de Oasis
"5 years time" de Noah and the Whale
"After Hours" de la Velvet Underground

Y por vos, jamás voy a repetir:
"Home" de Edward Sharpe and the Magnetic Zeros.
"If she wants me" de Belle and Sebastian.
"The Luckiest" de Ben Folds.
"Bello abril" de Fito Páez con Spinetta.
"Par" de Pedro Aznar.
"Tu amor" de Pedro Aznar y Charly García.
"Flowers in the window" de Travis.
"Close to you" de los Carpenters.
"La Felicidad" de Bushido.

Y las que faltan.

Y usted, ¿cuántas canciones ha perdido? ¿cuántas desperdició?, ¿cuántas jamás repetirá?


domingo, 16 de junio de 2013

Metáfora 5

Salir de casa y sentir el hedor. El hedor que sube, que crece, que se apodera de la cuadra.
Buscar donde está el hedor, su origen asqueroso. 
Encontrar el cadáver del gato. Seguir mi camino. Encontrar al vecino. El vecino, un par de casas adelante, siente el olor a podrido. Me saluda y me pregunta si vi el partido de Argentina y los 3 goles de Messi.

Hay algo podrido acá. Y a nadie le interesa.

sábado, 8 de junio de 2013

Profesores ancestrales

En mi vida he tenido muchos, muchísimos maestros. Tuve a la que le caía mal por mini sabiondo en la prepa, la Profesora Diana Guerra. No la juzgo. Le caía mala mucha gente, cualidad que he mantenido con los años.
Luego, tuve una maestra que, debido al auge que tuvo la telenovela "Carrusel", todo el grupo se encariñó de ella y protestamos para que fuera nuestra maestra durante 3 años consecutivos. Y quizás habrían sido 4, si no se le ocurre a mi padre morirse y perdemos la capacidad financiera de pagar ese colegio, y me toca entrar a escuela pública. Una desaparecida Alberto Masferrer, que se ubicaba donde ahora es un rimbombante "Centro Escolar Fernando Llort". Ahí, tuve como profesora a una señora que me tomó la medida de enemigo en el momento que le corregí en una clase sobre el tamaño de Belice y su comparación con El Salvador. 
Acá hay un lapsus de escuelas que me tuvieron por meses y que no vale la pena mencionar.
En 6º grado, tuve de maestro por primera vez a un hombre. Era un tipo que aseguraba que en las marchas de Andes los maestros llevaban un camión repleto de armas, por si se veían en la obligación de defenderse. 
Cuando pasé al entonces mítico "Tercer Ciclo", conocí lo que significaba que te separaran materias por maestro. Tuve un profesor de Literatura, que allá por 1996 nos obligó a coleccionar el suplemento sabatino del diario Co Latino. No iba a saber sino hasta muchos años después, todo lo que le debía. Aún conservo los suplementos. A mí siempre me gustó coleccionar recuerdos.
Tuve en ese 7º grado, de maestros, a uno de música que murió cuando el año escolar finalizaba. Otro, era el de Ciencias Naturales, que todo mundo llamaba el "Hisopo", porque su cabello canoso parecía un casco. Y claro, ahí conocí a uno de los maestros que más me marcaron la vida. El Profesor Pérez Meléndez me daba clases de Ciencias Sociales, y se encargaba de suplir, ocasionalmente, es decir casi nunca, a los maestros que faltaban. Me dio un par de clases de Ciencias Naturales, una de Literatura, y un par de maravillosas clases de Matemáticas.  Con él, aprendí más de lo que había aprendido en los 6 años anteriores. 
En las clases de Sociales, recuerdo como nos hacía ver que eran los sistemas los que debían ponerse al servicio de las sociedades, y no a la inversa. Hoy, podría definirlo como un hombre de izquierda progresista.  Cuando nos dio clases de Ciencias, nos hizo redefinir el conocimiento del universo comprensible a través de los datos, y del increíble camino del escepticismo. Mi maestro era un polímata. 
Recuerdo que fue gracias a él, que conocí por primera vez aquello de que todas las religiones anteriores al Cristianismo, podrían basarse en una idea grabada en nuestro inconsciente colectivo, que tendría que ver con razas inteligentes extraterrestres. Y no se casaba con esa idea. Nos hacía dudar de todo. Hasta del conocimiento que nos impartía.  
Recuerdo que en Matemáticas comenzábamos a ver los casos de Factoreo, y entonces, recuerdo que improvisé un método para llegar a las respuestas en uno de los casos, que jamás me falló.  Él se emocionó y dijo que había que seguirlo tratando. Luego, regresó el profesor de Matemáticas titular, y me dijo que las cosas ya venían dadas. Si no aplicaba el método establecido, la respuesta era incorrecta.
Pasó el Tercer Ciclo, y gané unas medallas más. Medallas inservibles, si me preguntan. 
Así entré al Bachillerato, donde tenía una decena de maestros. Un ex estudiante de seminario sacerdotal, me daba Filosofía. Tenía 2 profesores de Ciencias. Uno de ellos me daba el Laboratorio, y no podía pronunciar correctamente las erres. 
Tuve un maestro de Literatura que jamás me habló de Borges ni Cortázar, pero era un jesuita y había que respetarlo. 
Teníamos al Profe Balta, que nos daba Biblia. Era un profesor legendario. Murió con las botas puestas. Aún daba clases en el colegio, y años después me avisaron que había muerto. Pasé 2 horas en shock. Era bromista, cercano, amigo. 
Tuvimos al Profe Majano que nos daba Matemáticas. No estuvo más de un año. Luego estaba el profe de Sociales, a quien luego encontré años después en la UES y cuando me reconoció, me dijo: Vos fuiste mi mejor alumno.
De Bachillerato recuerdo casi 5 maestros que nos dieron clases de Religión, y a la Profesora Karina que nos saba clases de Inglés, y a quien me divertía haciéndole burla. Quizás era su voz desesperante o su intensa necesidad de domar nuestros espíritus de jovencitos, pero era odiada por muchos. Un odio que no merecía.
Tuvimos otra serie como de 4 maestros de computación, cuando el internet salvadoreño andaba en pañales y una hora de cibercafé costaba 30 colones. 
Jamás olvidaré al Profesor Velis, que nos enseñó, muy a su modo, literatura. Era difícil, titánicamente difícil respetarlo. Pero jamás dudé de su conocimiento. Lo encontré casi 10 años después, intentando entregar su participación en un certamen de juegos florales en la Casa de la Cultura de Santa Tecla. Ojalá hubiese tenido tiempo de decirle que gracias a él comencé a escribir. 
Fui creciendo, y conmigo, mi obligación natural y social de obtener un título universitario. 
Comencé Ciencias Jurídicas en la UES, y tuve 5 maestros que eran respetables, pero no entrañables. Uno de ellos me daba Filosofía y se llamaba Heriberto Montano. Una vez alguien le llevó un poema de Neruda y él no lo reconoció. Dijo que era un mal poema. Los amigos se burlaron. Incluso, en una clase de Seminario que nos dio, le presentamos un proyecto que denegó. Entregamos el mismo la siguiente semana y dijo que, en efecto, habíamos avanzado mucho. Descanse en paz, Lic. Montano, poeta. 
Pasaron los años y me fui llenando de conocimiento y de maestros entrañables unos, y llenos de anécdotas malas los otros. 
En primer año nos daba Sociología un Lic al que llamábamos Chocovito. Llegaba a diario a preguntar a la clase como había quedado su telenovela favorita, aquella con Angélica Aragón. 
Fue ese un año convulso, y tuvimos el cambio al final, del campus central de la UES, a unos edificios en pleno centro de San Salvador. Ahí nos dieron clases abogados de regular prestigio, junto a abogados que en su tiempo habían sido magistrados. Más y más conocimiento. 
Y así, finalmente me gradué después de años de tener maestros que, si bien no me cambiarían la vida, me darían la mitad de las armas para ser una persona con principios.
Y ahora, sigo viviendo y según lo que establece el reglamento del crecimiento, ya no tengo maestros. Ahora, estoy atento a lo que me dice todo aquel que pueda enseñarme algo. 
Hay maestros que me enseñaron a dudar de todo. Agradezco el escepticismo.
Hay maestros que me enseñaron a imaginar y crear. Agradezco la imaginación.
Hay maestros que me enseñaron a interpretar. Agradezco la relatividad.
Hay maestros en todas partes.

martes, 24 de julio de 2012

Doble moral Vol 1

Ya todo mundo debe haber visto la campaña publicitaria sobre lo maravillosa y legendaria persona que te vuelve ser parte de la organización scout. Han llenado la ciudad de mupis en los que exaltan la genialidad de los scouts.


No vengo a escribir que  son perversos, que son la armada de Satanás ( así en mayúsculas), ni mucho menos. 
Tampoco les diría que son lo máximo. 
Me parece que los seres humanos llevamos arraigado en lo más profundo esa necesidad de clasificarnos como personas. Nos gusta, nos encanta, adoramos tener esa individualidad que nos haga pensar que somos los mejores. Es comprensible, ¿a quién le gusta sentir que no es más que una cifra en los censos? 
Pero esa necesidad de ser el mejor, el que está en el grupo perfecto, no hace más que indicar que el que no comparte nuestro grupo, no comparte nuestro ideario, ni nuestros puntos de vista personales (casi comillado, dado que no son más que ideas implantadas); toda la gente que no esté en nuestro grupo, incluso de amigos, será siempre inferior a nuestra vista.  Racionalmente incomprensible, socialmente aceptable y humanamente irónico. Es así.
Vivimos en una sociedad en la que aquel que cree lo mismo que nosotros siempre tendrá una posición privilegiada en nuestro sistema de valoraciones sociales. Pero podría ser peor. Podría suceder que incluso en esta sociedad alguien se sienta obligado a figurar socialmente y en vista de ello, a tratar de dar una imagen en la que es necesario mezclarse con toda la gente que cree, o se autodenominó como la que tiene el mejor gusto, el máximo talento, la máxima aceptación.  Tristemente es así.
¿Por qué saco a cuenta el tema de los scouts después de todo ese mamotreto de ideas que les acabo de decir?  Pues porque ellos también parecen tener la idea de ser superiores o potenciar su superioridad al resto de mortales por el hecho de adherirse a sus filas.   Que si Spielberg también fue scout, y es exitoso: A+B = C.  Que si Elena Poniatowska. fue scout, gran escritora: A+B =C.  Que si los Reyes de España fueron scout. A+B =C.
Parece ser que la consigna es, podés ser "exitoso" si sos scout.  Claro, en la natural, capitalista y vívida expresión-concepción de éxito que hemos tomado como nuestra. 
Pero, ¿tan genial es volverte scout que ya no matás ni cucarachas en la casa?
Veamos. Según la historia, tanta persona ha sido exitosa siendo parte de los scouts como sin serlo. Formar parte de un grupo NO les solucionará la vida. Con lo cual este aburrido montón de palabras se podría acabar aquí. Pero no.
Sebastián Piñera es un millonario chileno que logró ser elegido en Chile y los ha llevado a un decepcionante modelo de sistema educativo que ha conllevado a marchas multitudinarias de jóvenes que no quieren ver hipotecada su educación. SCOUT.
Kate Moss, modelo famosísima tanto por su "gran talento" en las pasarelas, como por sus interminables problemas con las drogas. Modelo para tantos jóvenes. SCOUT.
George Michael, famoso cantante, ganador de innumerables premios y vendedor de millones de discos. Problemas de adicción, detención por sexo en la vía pública. SCOUT.
Bill Gates, millonario gracias a los sistemas operativos de Windows, que ya sabemos que son funcionales por un tiempo. Condenado a pagar indemnizaciones por infingir leyes antimonopolio. Tiene tanto dinero ganado de esa forma que puede dejar las sobras para "caridad". SCOUT. 
José Napoleón Duarte y Alfredo Cristiani. No necesito hablar demasiado de ellos porque ya los conocen. SCOUTS.
Y si no es lo suficientemente claro: Ted Bundy, Asesino en serie, condenado a muerte, ejecutado en la silla eléctrica por sus crímenes que según los investigadores podrían rondar las 100 víctimas. Asesino, violador y necrófilo. 
Finalmente, la noticia que ha rondado ultimamente sobre la exclusión que hacen por sus preferencias sexuales a los integrantes de los scouts. Sin olvidar la leyenda negra que gira alrededor de la figura de su fundador. 
Insisto, no vengo a decirles que son malvados. Son un club/ grupo/ sociedad/ fraternidad más.  Pero si creo que no debería nadie sentir que tiene mayores o menores posibilidades de éxito por el hecho de formar parte o no de un grupo. 
Sin embargo, así de tonta como puede parecer, es mi opinión. Y mi opinión no es absoluta. Todo el derecho de disentir de quien quiera que lea.

miércoles, 11 de julio de 2012

Anna Karina y yo





No era ver como Godard la dirigía en absoluta complicidad.
No era su enigmática mirada de muerte acechante en Alphaville.
No era su hermoso cabello negro, casi vivo y en eterna batalla con la iluminación de las filmaciones.
Tampoco puedo decir que sean los anuncios publicitarios que luego encontré vagando por la red sin nombre.
No sé qué fue. Sé nada más que yo siempre había encontrado a Anna Karina en todas partes.
No la busqué jamás. Ni siquiera se me habría ocurrido para qué buscarla.
Pero la encontré.




Anna Karina sentada en una silla roja, leyendo Marxismo Búlgaro.
Anna Karina hablándome de como quería ir por una nieve de limón.
Anna Karina, tan ella, tan nadie, tan todas.
Anna Karina, fumando, caminando, sonriendo, llorando.
Anna Karina nunca, siempre, hoy.


viernes, 15 de junio de 2012

El fútbol como reflejo de las realidades

Luego de las últimas dos semanas en las que sacamos "patriotismo" a fuerza de la selección nacional, en la que odiamos todo eso que compartimos en común con México, no resultaba difícil entender como el fútbol terminó por reflejar algunos aspectos de la realidad comunes en estas zonas olvidadas de la divinidad de su elección.
Entre otros:
1) Las expectativas son tan altas que cuando no se obtiene el resultado deseado, siempre es momento de buscar culpables. El que pierde necesita encontrar culpables. Es como la vida. Si algo te sale mal, siempre encontrarás un culpable.
2)El ganador siempre presume de haber dominado todo sin contratiempos. El que gana siempre tiene en la mente que jamás le costó ganar. Ni siquiera cuando la victoria es pírrica.
3) Las diferencias son notables en cuanto a los equipos como a los presupuestos. Todos somos iguales, pero el que puede pagar mejores fogueos, mejores entrenadores y mejores condiciones, está predispuesto a ganar. El pequeño siempre va en desventaja desde el minuto 1.


Este post se autocensura. Por su atención, gracias.


miércoles, 21 de diciembre de 2011

Mi patria también

"La única palabra que suena en su interior dulcemente, como un recuerdo nostálgico de su patria, es la palabra cementerio."  Milan Kundera en "La insoportable levedad del ser."

La forma inequívoca de Sabina de ver su patria. Las razones totalmente opuestas, histórica y socialmente. La realidad, increíblemente inalterable, atemporal y cruelmente conocida.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Vértigo

"Aquel que quiere permanentemente <<llegar más alto>> tiene que contar con que algún día le invadirá el vértigo.
¿Qué es el vértigo? ¿el miedo a la caída? ¿Pero por qué también nos da vértigo en un mirador provisto de una valla segura? El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer del cual nos defendemos espantados."  Milan Kundera en "La Insoportable levedad del ser."

viernes, 1 de julio de 2011

Puente número 3

Hay un puente en el que todo el que va se suicida.
Hay dos caminos para llegar a ese puente.
Hay una persona que los ha visto morir a todos y no les hace advertencia alguna.
Hay una persona que únicamente llama a la policía a reportar los muertos.
Hay una persona que ha perdido dos perros porque al llegar a la mitad del puente se lanzan al vacío.
Hay una persona que jamás ha querido cruzar el puente.
Les cuento lo que encuentre.

martes, 14 de junio de 2011

God's lonely man


"The whole conviction of my life now rests upon the belief that loneliness, far from being a rare and curious phenomenon, peculiar to myself and to a few other solitary men, is the central and inevitable fact of human existence. When we examine the moments, acts, and statements of all kinds of people -- not only the grief and ecstasy of the greatest poets, but also the huge unhappiness of the average soul…we find, I think, that they are all suffering from the same thing. The final cause of their complaint is loneliness."

 "Loneliness has followed me my whole life. Everywhere. In bars, in cars, sidewalks, stores, everywhere. There's no escape. I'm God's lonely man."

Gracias a la vida por Taxi Driver. Creo.

jueves, 2 de junio de 2011

Paradoja Nº 7

"Si Dios es omnipotente, ¿Puede crear un peso tan grande que él mismo no podría levantar?"

viernes, 13 de mayo de 2011

Inocuo

Son las 8 de la noche. En mi casa ven la novela de turno mientras yo veo la película que tocó en orden. Porque lo pongo todo en listas y ordené mis películas en orden de preferencia para verlas todas seguidas.Primero vi El Padrino. Ahora tocaba ver El Padrino Parte II.

Ahí, sentado solo y pensando que no he hecho nada. Pensando que probablemente las cosas que hago no sean tan buenas y que muchas personas tienen además del derecho, toda la razón de menospreciarme.

Y veo esto.


Una madre ruega que no maten a su hijo, el pequeño Vito, porque a diferencia del resto de hombres de su familia, asesinados por la mafia local, es débil.

"Perdónele la vida. Es un niño, débil, inútil. Ni siquiera habla con nadie. Jamás podrá hacerle daño."

El jefe de la mafia dice que no le puede perdonar la vida. Decide que lo maten. La madre toma un cuchillo y lo pone en el cuello del jefe de la mafia y le ordena a Vito que escape. Vito logra escapar, aún viendo como su madre es asesinada a unos metros de él.

Vito escapa y abordo de un barco llega a América. Ahí le cambian el apellido a Corleone. El resto es historia.


Moraleja.

Nunca subestime al débil, inútil y callado.

domingo, 3 de abril de 2011

Paradoja Nº 5

Mi vida pasada fue la última que resucité.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Usted no existe

Usted no existe. Un día cualquiera me senté en silencio y tomé unas páginas. Mi bolígrafo negro no funcionó más y ni modo, tuve que escribir con el odioso azul. Recuerdo que lo más difícil fue imaginarlo todo. Imaginar que había algo a lo que ustedes y yo le llamaríamos realidad. Pensar que, en efecto, esto que escribía se volvería la vida.
Cuando comencé por dibujar las palabras que describían el mundo, primero dije que sería interesante pensar que había algo más que mi papel. Escribí un lugar en el cual escribía. Escribí un lugar en que no había necesidad de hacer nada bueno, ni nada malo. Bastaba con estar. Escribí que había un espacio en blanco en todo el mundo. Escribí que podía escribir en el aire. El aire se hizo denso cuando lo escribí. Escribí que las palabras se volverían lo que escribía. Escribí tautología. Escribí y borré. 
Escribí luego que existían espacios en los que interactuaba con más personas. No había necesidad de ser genial o similares. Escribí por escribir, porque me daba la gana.
Llené de páginas mi cuarto. Las pegué con cinta adhesiva. Llené la cabecera de mi cama de páginas del mundo que creaba. 
Me senté por la noche a escribir como mis amigos me leían. Creé gente que me leyera. Inventé un espacio para escribir. Necesitaba hacerlo. No sabía motivos ni consecuencias. No las necesitaba. Necesitaba escribir.
Así, pensé en la existencia de personas. Escribí. Las describí. Escribí la gente obsesionada con la ortografía. Escribí a la gente obsesionada con la música. Escribí gente a la que por obligación leía aunque lo que dijeran me parecía estúpido. Escribí gente haciendo competencias para que los leyera más gente. Escribí a personas que creían ser la quintaesencia de la política. Escribí gente que quiere cambiar al mundo. Pero todas eran mentira. Y un día borraré todo o le prenderé fuego. Y el papel será cenizas. Y lo que queda de las cenizas es todo lo que existe en el mundo. Y el mundo no existirá. Y no habrá sobre que reinar. Y no habrá sobre que escribir. Y podré entonces salir a buscarte y dejar de escribir. Caminar el día 22 con vos hacia los jugos y pedir lo de siempre, el mío con leche, chocolate y canela, el tuyo con fresa, naranja y un pastel de zanahoria.