lunes, 20 de octubre de 2014

Breves correspondencias

Leer La Vuelta al día en 80 mundos, de don J.C., y llegar a la parte de:
"Y la hoja de papel calzó en la máquina y yo me acordé de unas clases de literatura inglesa allá por la calle Charcas, en la que él nos había mostrado como el verso de Geoffrey Chaucer era exactamente la metáfora criolla de "venirse con el cuchillo abajo'el poncho", y me ganó una ternura idiota que ahogué con jugo de mango y el poema que nunca le mandé a Borges..."
Mientras escucho, obviamente por la referencia de literatura inglesa, a Morrissey cantando:





Surrender will I am before you
I am sick to death of life
Smiler with knife, alight
Alight






Y hay coincidencias que son maravillosas.
 

Rosco o Como entrenar a tu Shar pei

Mi primer trabajo, semi formal, fue en una veterinaria. Era el mil usos, o la forma en que se quiera mencionar. Siempre fui la eterna promesa de algo mejor, así que en ese entonces, a mis 17 años, pensé que era sano mantener ese trabajo un tiempo, por lo que me dediqué a mi trabajo de atender la veterinaria, aprender a cortar pelo de perro, aprender a inyectarlos, a rasurarlos para encontrar venas, a ponerles suero, a cuidarlos, etc.

Yo, que nunca había tenido más mascotas que los 8 pericos que subsecuentemente habían muerto o escapado de casa, jamás pensé que trabajar ahí formaría parte básica de mi aprendizaje de vida.

Ahí conocí a Rosco.







La veterinaria, estratégicamente ubicada en una zona populosa pero segura, como lo era entonces Monserrat allá en el 2000, también funcionaba como un hogar de rescate de perros. Debo darles el punto en que fueron los primeros que lo hicieron. No entraré en detalles, al menos no acá, sobre si el cuidado era el correcto o no, pero sí diré que ahí aprendí muchas cosas que jamás podría haber aprendido en otra parte.

El primer día de trabajo fue el peor. Los peores siempre son el primero y el último, como todo en la vida.

Ese primer día me enseñaron mis obligaciones: hacer limpieza, surtir el stock, vender, hacer de recepcionista, hacer remesas, hacer programaciones de consulta, y como parte del trabajo del hogar de perros, alimentarlos, bañarlos y mantenerlos seguros, es decir que no escaparan.

El segundo piso había sido acondicionado de forma en que se habían creado 6 enormes jaulas para encerrar a los perros que lo requirieran, y los demás, los más viejos o mansos, se tenían en libertad, aunque la azotea tenía un portón que obviamente debía tener cerrado.

Ahí estaba Rosco. El Sharpei más fuerte y agresivo de todos.

Ese primer día no pude entrar a alimentarlos. Rosco no me dejó entrar. Se abalanzó sobre mí apenas estaba abriendo el portón. Y así fueron los próximos 3 días. El Doctor tenía que hacer esa parte de mi trabajo.

Al quinto día tuve que enfrentar lo que había postergado ya demasiado. Entré sin más ayuda que la escoba que usaría para barrer en el segundo piso. Rosco atacó de nuevo, pero esta vez al entrar me quedé hecho de piedra. Rosco me olfateó, me ladró un par de veces y me dejó trabajar. Se echó sobre la enorme pila de cemento que había en esa azotea y me dejó trabajar.

Una semana pasó y seguía dejando la comida de Rosco a una distancia prudencial para que me dejara trabajar. Era todo lo que había logrado avanzar.

Al menos un mes después, y luego de muchas dudas y ensayos, Rosco al fin me dejó alimentarlo de cerca. Apenas me vio.

Unos días más pasaron y Rosco dejó de temerme. Quizás fue la compañía, quizás fue que le daba de comer, pero entonces Rosco dejó de ladrarme. Se volvió el perro más pacífico de la tierra. Se echaba sobre la pila de cemento y me dejaba rascarle la panza. Cuando quería lo bañaba, lo dejaba sacudirse, y luego se acercaba a mí porque le encantaba que le rascara el lomo. Rosco se convirtió en mi amigo.

A veces lo dejaba bajar al primer piso, cosa que el Dr jamás supo. Rosco se volvió tan pacífico que volvía a su lugar en la azotea solo con mi llamado.

Habían muchos perros ahí. Había una doberman que tenía más de 12 años y había sido abandonada por un problema de piel. Casi no tenía pelo. Sufría más de lo que debía. Yo tenía casi que darle la comida en el hocico. Pero se alegraba y jugaba conmigo. Había un enorme Chow Chow que luego fue "adoptado" por una familia que lo llevó a cuidar una finca. También estaba un Basset Hound que siempre se portaba agresivo, hasta que descubrí que no escuchaba ni veía. Las cataratas y la vejez habían vencido a su cuerpo, y su reacción era violenta porque probablemente se sentía amenazado todo el tiempo.

Y con ellos habían siempre 3 o 4 criollos que jamás conseguían un hogar. Porque la gente siempre quería perros "de raza". Algunos tenían problemas de piel, otros habían sido atropellados.

Yo nunca había querido tener un perro.






Meses después dejé de trabajar ahí. Y un par de meses después, trabajé en otra veterinaria. Ahí, la Dra, que se había independizado de la primera Clínica en la que trabajamos juntos, me contó que Rosco había sido entregado en adopción a una familia con mucho dinero, que lo regresó solo un par de días después, y que el Doctor, desesperado por no encontrarle hogar, se lo llevó a su granja de crianza de ranas, para que cuidara el terreno. Ahí vivió desde ese 2001. Entonces Rosco era un perro formidable de unos 4 años. Si hago mis cuentas es probable que ahora ya haya muerto.


Fue en ese 2000 mientras trabajaba ahí, que mi hermana consiguió que nos regalaran el primer perro. Una pequeña bolita anaranjada, con tamaño de chihuahua y cabeza de pastor alemán miniatura. Jamás le vi raza en específico. Era agresiva, temperamental y nerviosa. Con el tiempo se fue poniendo ciega. Vivió como hermana con la segunda perrita que tuve, Dido (ajá, como la cantante). Dido era una Border Collie, más grande de lo que podía tener en casa. Tenía a mis 2 perritas. Yo quería darles una mejor vida.

Nos mudamos y tuve que entregarle a Dido a mi abuela. Lobita, mi primera perrita, se quedó conmigo hasta sus 11 años cuando murió de vieja, a los pies de mi mamá. La lloré como si fuese un familiar.

Unos meses después me llamó mi abuela y me dijo que Dido había muerto. Era el 2011. Me sentí la peor persona del mundo. No aproveché la oportunidad de ser un buen amigo de mis perros.

Pasamos un año sin mascota hasta que mi mamá quiso ahora ella tener un perro, porque mi hermana y yo trabajábamos todo el día y ella necesitaba compañía.

Nos trajeron a Penny. Penny es la pequeña bolita peluda que me recibe a diario como si volviera de una guerra de años.



Y ahora, todos los perros que mencioné, a excepción de Penny, deben estar muertos.

La semana pasada comencé a encontrarme camino al trabajo a un pequeño perro callejero. Hace meses que llevo conmigo un poco de comida para perro y la dejo cerca de algún basurero, donde buscan comida los perros, por lo que no aproveché y le dejé un poco. Así ha sido desde el jueves pasado. Pero hoy estaba más nervioso que nunca, y con la pata derecha delantera rengueante, señal del que puede que sea el primer atropellamiento que le toca, a juzgar por su pequeñez.

Yo sé que es difícil sugerir ayudar a perros callejeros cuando en las calles hay niños que huelen pega, que tienen hambre, que no tienen una familia, cuando a diario tenemos diez o más muertos, cuando a diario nos enfrentamos a la desidia de la sociedad, a la sociedad de la exaltación del yo, del egoismo, de la fantasía de tener más para ser más, a costa de lo que sea, a costa de quien sea, pero todo eso no significa que un pequeño paso no servirá de nada.

Adopte un perro, porque quizás sea el primer paso para su cambio de conciencia.

Adopte un perro porque quizás para usted sea solo una pequeña ayuda, pero para él será un nuevo mundo, una nueva vida.

Adopte un perro porque ellos son como nosotros. Porque todos alguna vez nos hemos sentido solos, tristes, abandonados, rotos.

Rosco me enseñó eso, que todos merecemos una oportunidad, y que quizás la gente se burle de usted dando esa oportunidad, pero hay un momento en la vida en que no es necesaria ninguna aprobación, más que la sensación de estar haciendo algo pequeño pero valioso.

miércoles, 8 de octubre de 2014

10 canciones sobre dios

De repente me dan ganas de hacer listas.
Esta es la lista de las canciones, no cristianas, que más me gustan de todas las que he escuchado que referencian a dios o en algunos casos, a jesús, porque vivimos en una sociedad cristocéntrica por más que nuestro estado sea laico y que no crea en dios.

1) John Lennon - God
"God is a concept by which we measure our pain".



2) Bob Dylan - Gotta Serve Somebody
"It may be the devil or it may be the lord, but you're gonna have to serve somebody".


Bob Dylan - Gotta Serve Somebody from Lasha Akofashvili on Vimeo.

3) George Harrison - My Sweet Lord
"I really wanna see you lord, but it takes so long, my lord".



4) Depeche Mode - Personal Jesus
"Your own personal Jesus, Someone to hear your prayers, Someone who cares".



5) Morrissey - I have forgiven Jesus
"I have forgiven Jesus for all the desire he placed in me when there's nothing I can do
with this desire"



6) Joan Osborne - One of ous
"What if God was one of us. Just a slob like one of us. Just a stranger on the bus. Trying to make his way home"



7) Beach Boys - God only knows

"God only knows what I'd be without you".



8) Patti Smith - Gloria
"Jesus died for somebody's sins but not mine".



9) Audioslave - Show me how to live
"Nail in my hand from my creator, you gave me a life now show me how to live".



10) Stone Roses - I am the resurrection
"I am the resurrection and I am the light".




Sé que hay muchas más, y que hay en español, pero estas son mis favoritas.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Los solidarios somos más

El Salvador es un territorio de poco más de 21 mil km cuadrados en el cual todos halan por su lado. En el cual está prohibido ser minoría, y sobre todo penado con el mayor de los oprobios no ser "vivo", no pensar egoistamente en el Yo. Ignoremos el Súper Yo y los otros Yo. El Salvadoreño es el mero YO.
Por eso, no es sorpresa que nos molestemos tanto porque la OPS (Organización Panamericana de la Salud), solicita un grupo de médicos voluntarios a quienes contratarán para ir a colaborar en el tratamiento del Ebola en África.  Nos molesta. Nos enoja. Nos encabrona.
Estoy absolutamente consciente de que hay responsabilidades gubernamentales, planes de acción en el tema de la famosa Chikungunya, etc, etc. Lo que no deja de lado la resposabilidad de cada uno.
Sin embargo, uno lee la noticia en FB, en cualquiera de los periódicos digitales:




Y encuentra esto:








La premisa es "que se mueran en África, todo está bien mientras no venga la enfermedad acá". No hay ninguna sorpresa porque este sigue siendo el país caricatura. Pero en fin, los solidarios somos más. LOS BUENOS SOMOS MÁS.  Esto somos.

El país hipocondríaco y el país caricatura


Para nadie es un secreto que en El Salvador la culpa de todo la tiene el otro. La culpa de la inseguridad, los políticos, los que gobiernan por incapaces, los que no por falta de propuestas y apoyo. La culpa de los elevados precios es de los empresarios que no piensan en el bolsillo de la gente, porque obviamente ellos no tienen que estar pensando en las ganancias, fin último de las empresas. 
La culpa de la poca educación es de los políticos porque ellos no proponen mejores leyes pro formación académica, y los centros de estudios lo aplican todo a la changoneta. 

Pues no, no todo es así. Por supuesto que hay muchas, muchísimas responsabilidades, pero hay factores inevitables que resaltar. Esta vez mencionaré 2.

1) Somos un país sin cultura de solidaridad, casi una caricatura
Nos vale el otro. Si el precio de los alimentos subió, nadie le va a compartir algo a otro cristiano. Digo, porque acá la religión cristiana es mayoría. 
Si un negocio cierra, hay muchos que se regocijan porque se nota el fracaso del gobierno de turno.
Si se te ofrece una oportunidad laboral, de negocios o de lo que sea, sin importar que pasés sobre la legalidad del proceso, aceptás y te vale que haya otro que merecía esa oportunidad. El salvadoreño es vivián, ventajoso, y encima de eso, se jacta de eso. Pregúntenle a un salvadoreño común que se siente ser tan vivo y se enorgullecen. Paco Flores fue el más vivo de los vivos. 








2) Somos un país hipocondríaco. 

En este momento hay problemas de salud a nivel global. Incluso hay reportes alarmantes sobre la posibilidad de expansión del Ebola si sale de África. Con mucha suerte, El Salvador solo tiene la fiebre de Chikungunya, que al parecer es la enfermedad de moda. 
Ya alguien contó su experiencia en el sistema de salud salvadoreño con el famoso Chikungunya, lo cual es interesante, tomando en cuenta que la periodista es uno de los 54 casos confirmados, y un par de los comentarios casualmente también lo son. Luego, mi visita al ISSS, por un asma mal tratada en mi infancia, me dejó en los oídos el Chikungunya. TODOS conocían a alguien que había tenido o tenía la enfermedad. Era una psicosis increíble. A una señora que pasó consulta al mismo tiempo que yo le dijeron que tenía sinusitis, que se cuidara y evitara el Chikungunya y el dengue, que acabara con los criaderos de zancudos.  La señora salió diciendo que tenía Chikungunya. Y así, la fiebre se expande. Una persona del área de terapia respiratoria mientras me colocaba la mascarilla le decía a la otra "hoy es primer día que trabajo después que me dio la Chiki". Y la otra se reía y le decía que debió pedir más días. 
De la infinidad de casos bajo sospecha, la gran mayoría son realmente dengue. Pero no, para todos es chikungunya. No importa que los datos no coincidan en Centroamérica. Como si viviéramos en una isla. 
Y si, por supuesto que hay una resposabilidad gubernamental en todo eso, pero, ¿acaso no tenemos responsabilidad alguna? Imagino que los criaderos de zancudos se hacen en agua que ha nacido en huacales y depósitos. Imagino que no tenemos manitas para prevenir. Imagino que no nos pega la campaña de prevención. Imagino que si gobernara el otro partido los zancudos se desviarían, o decidirían volverse estériles.  En fin, soy salvadoreño, la culpa es de otro. ¿O no?

viernes, 22 de agosto de 2014

"Los buenos somos más"

Hace solo un par de semanas la Asamblea Legislativa aprobó una reforma a las leyes penales que los medios titularon la "Legítima defensa", en la que se le agregaban detalles a lo que YA está en la ley. Es decir, la legítima defensa YA EXISTE, pero ahora se aprobaría como una posibilidad de matar a alguien, alegar legítima defensa y ser investigado en libertad, lo que es lo mismo, ignorar principios jurídicos como el de peligro de fuga. La diferencia es esa precisamente. Siempre hemos podido alegar legítima defensa, con la diferencia que en este momento se alega, pero mientras se es investigado es posible ir preso al menos durante el término de inquirir (72 horas), en el nuevo caso no.
Esta semana el presidente de la república hizo uso de sus facultades constitucionales en razón del cargo, y vetó el decreto, de forma que, muy razonadamente (obviamente por su equipo jurídico y no por sí mismo), se denegó la aplicación de esa carta blanca para salir a matar y luego alegar legítima defensa mientras se es investigado y te dan el tiempo suficiente para huir. Porque, ¿eso es lo que haría un salvadoreño bueno, no?
No sé porqué pensé que era buena idea comentar una publicación de LPG sobre este tema en FB. Quizás fue lo tendencioso en el titular en FB: "Estos son los <<inconvenientes>> que el presidente le encontró a la legítima defensa". Sin mencionar que la legítima defensa sigue activa y haciendo hincapie en lo de "inconvenientes".
Por lo que haya sido, comenté y leí comentarios. Frustrante.  Después de recibir mil puteadas cualquiera que intentara explicar el decreto, me decepcioné. No sé si realmente tenemos el país que merecemos.







¿Realmente pensamos así?
¿Realmente delegamos la responsabilidad en el otro y nos da igual ser violentos también?
¿Realmente somos más los buenos?



¿Seguimos siendo más los salvadoreños buenos?

domingo, 17 de agosto de 2014

6 artistas a seguir en lo que queda del 2014

Me cuesta mucho tomar en cuenta opiniones sobre música, pero se me hace fácil recomendar. Lo hago simple y llanamente basado en lo que me gusta. Por eso, este es el listado de los 5 artistas, ya sea nuevos o no, que usted debería al menos darle una oportunidad en estos pocos meses que quedan de 2014.

1) Courtney Barnett.
Australiana, joven, talentosa. Bob Dylan con una guitarra, sobre una bicicleta, en el 2014.




2) Banks.
La pureza de la simplicidad, y la fuerza de la melodía.



3)Mø
Lana del Rey, en drogas. Dura.



4) Chvrches
Parecido a Temples, pero con una voz melodiosa.



5) Wolf Alice
Sencillez y folk rock.
¿Puede pedirse algo más?



6) Chloe Howl
Pop brillante con una voz potente.



Y lo que falta aún del 2014.

viernes, 15 de agosto de 2014

6 canciones para sonar en mi funeral

Siempre me obsesioné por mi funeral, quizás para llevar un poco más allá la fantasía de Harold en la inolvidable "Harold and Maude", pero la parte importante del funeral, porque no quiero jamás imaginar en el obvio desenlace de una docena de personas recordándome, pensando en lo bueno que era, y en como jamás le hice daño a nadie, lo cual será mentira, sigue siendo, siempre lo más importante fue la música. Siempre me ha obsesionado saber lo que la docena de personas que lleguen a mi funeral tendrán que escuchar.
En caso que mi familia lo ignore, cuando muera háblenle de este post a mi hermana, a mi mamá, a quien sea, y dígale que lo que yo quería que sonara era:

1) The Beatles - In my life.







"Though I know I'll never lose affection
For people and things that went before
I know I'll often stop and think about them
In my life I love you more"




2) Oasis - Don't look back in anger.








" Take me to the place where you go

Where nobody knows, if it's night or day.
Please don't put your life in the hands
Of a Rock 'n Roll band
and throw it all away"



3) Joaquín Sabina y Fito Páez - La canción de los buenos borrachos.



"



La liturgia de las despedidas
la bala perdida que viene por mí,
la nostalgia que amarga la huida,
la banda sonora de lo que viví."




4) Radiohead - Lift






"Today is the first day of the rest of your days
So lighten up squirt"





5) Pedro Aznar - Como la cigarra


"



Tantas veces te mataron,
tantas resucitarás,
tantas noches pasarás
desesperando.
A la hora del naufragio
y la de la oscuridad
alguien te rescatará
para ir cantando."




6) The Beatles - The end






"And in the end
The love you take
Is equal to the love you make."

miércoles, 9 de julio de 2014

Mis mundiales

Es ese momento cada cuatro años en el que el mundo se divide entre los que consideran al fútbol el opio del pueblo, porque, como religión que es, mantiene a la gente en el eterno sueño de la tranquilidad, ignorando la realidad que los rodea, y los que lo disfrutan sin miramientos ni rodeos, a sabiendas que, al menos en este país, no se está ni cerca de asistir a un mundial. Es eso, tiempo de mundial. 
A mí, en lo personal, me entretiene ver un buen partido de fútbol, y si es en un mundial es mejor aún porque sabés que estás viendo historia deportiva. Puede que no sea importante, o quizás es solo la más importante de todas las cosas que no son importantes, como dicen por ahí. 
Un amigo siempre bromeaba con aquello de que la vida se podía dividir en mundiales. Decía que, por ejemplo, cuando teníamos 20 años era porque teníamos 5 mundiales de vida, pero dada la irregularidad de nuestros años de nacimiento, puede decirse que yo tengo 7 y 3/4 de mundial. Un poco injusto si me preguntan.  
En esos 7 mundiales que he vivido debo confesar que no recuerdo nada del primero puesto que en el momento que Maradona levantaba la copa mundial en México, yo tenía 3 años y apenas comenzaba a intentar leer. Incluso, sé decir que tengo calendarios del mundial desde 1982.
Lo importante para mí, donde comienza el valor que los mundiales tienen para mí, inicia en Italia 90. Yo tenía 7 años y Papá decía que Argentina era el mejor equipo del mundo. Papá y yo hablábamos solo lo justo, pero en el Mundial vivimos un mes de emoción y charlas interminables en las que él me mencionaba porqué Argentina debía ganarlo. Lo recuerdo en la final. Codesal pita un penal al minuto 85 y dramáticamente Alemania vence a Argentina con un gol de Brehme. Maradona lloraba, mi papá gritaba enojado que un árbitro mexicano había arruinado el mundial de Argentina. Así, aprendí que Argentina era el equipo de Papá y había que apoyarlo.Este fue mi primer álbum del mundial.
Tenía 11 años cuando el mundial fue en Estados Unidos. La parafernalia era increíble. Papá había muerto un par de meses antes del mundial. No lo superaba, así que mi mamá pensó que era una fantástica idea comprarme un televisor nuevo. Tuvimos un fiel KTV de 24 pulgadas en el que vi como Argentina era enviado a casa en octavos o cuartos de final. Vi los 5 goles de Oleg Salenko, vi a Milla anotar para Camerún casi hecho un abuelo. Y pensé que mi papá habría sentido que era un mal mundial. Peor, mi papá era anti Brasil. Y al final, Brasil ganó el penta teniendo en la banca a un jovencísimo Ronaldo que pintaba para ser el próximo Pelé, como decía La Prensa.  
Para Francia 1998 ya tenía 14 años y recuerdo que llené un cuaderno con las alineaciones de todas las selecciones. Un mes antes del mundial verdadero, hice la narración completa del ficticio mundial. Fue un éxito. Luego llegó el verdadero mundial, la exhibición de Michael Owen, el fracaso de Brasil, el fracaso de un joven Raúl del que ya me había vuelto fan. Finalmente el mundial se resumía en 3 cosas, el triunfo de Francia, el gol de Bergkamp y el enésimo fracaso del equipo que mi papá apoyaba. A todo esto, El Salvador nunca volvió a estar tan cerca de ir a un mundial como en esta eliminatoria.

En el Mundial de Corea Japón 2002, ya estaba en la Universidad. Los partidos eran de madrugada.Mis compañeros llegaban tarde a clases, y al final, esperé que Alemania le ganara a Brasil. Esperé en vano. Brasil ganó el Penta con un Ronaldo inspirado y con un corte ridículo de pelo.Hasta acá seguía apoyando a España y me dolió el robo ante Corea.

En Alemania 2006 pensé que todo pintaba para el triunfo alemán. Y no fue así. Yo estaba recién egresado de la UES. Tenía una novia que me dijo que iba a estar conmigo hasta que Argentina ganara 2 mundiales más. Ni siquiera estuvimos juntos para cuando fue la final. Italia ganó el cuarto título. Argentina volvió a fracasar. Messi se perdió en un juego.

Sudáfrica 2010 fue quizás el mundial más inesperado para mí. Argentina volvió a fallar, Alemania se quedó en semifinales, y España, ahora sin Raúl, era campeona. Increíble.

Y ahora, en Brasil, en el 2014, mi papá, esté donde esté, es feliz de saber que Argentina tendrá su revancha por el penal de Brehme en el minuto 85. 
Tal vez esta sea la del tricampeonato, papá.

domingo, 6 de julio de 2014

Ritualized

"Nothing stinks like a pile of unpublished writing, which remark I guess shows I still don't have a pure motive (O it's - such-fun-I-just-can't-stop-who-cares-if-it's-published-or-read) about writing... I still want to see it finally ritualized in print".
Sylvia Plath

miércoles, 11 de junio de 2014

Top 6 de tatuajes cliché

Cada vez que me preguntan si me haría un tatuaje digo que no. No los odio. Solamente no son lo mío.
Mi novia tiene 2 tatuajes, y muchos amigos tienen tatuajes, pero siempre hay los tatuajes clásicos, los tatuajes repetidos hasta la saciedad. Los tatuajes cliché.

1) La Mariposa.
2) El atrapasueños.
3) Estrellas
4) Huellas de perro.
5) Frases de películas, libros o canciones.
6) Kanjis japoneses.

Seguro se me escapa alguno.

P.s No tuve ganas de poner fotos.

Poem

"Do you know what a poem is, Esther?
"No, what?", I said
"A piece of dust."  And he looked so proud of having thought of this..."

The Bell Jar.